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Date: Monday, 22 Apr 2013 14:46

Una serie extensa de comentarios y artículos de opinión, basados en los recientes sucesos de violencia y crisis económica apuntan a un fallo notable, diríamos tremendo, en nuestro equipamiento mental para vivir en este mundo. Los dogmas heredados, y las teorías desarrolladas durante los últimos 400 años de construcción de un modelo del mundo son todos y todas estrictamente lineales. Los dogmas insisten en la idea de causa y efecto, y las teorías científicas en la idea de la predicción exacta a partir de condiciones iniciales perfectamente conocidas.

Pero el mundo es no lineal, las causas no producen siempre los mismos efectos, y las anomalías se amplifican. En la economía, cuando se entra en recesión la recesión se agrava: Al disminuir los ingresos se compra menos y al comprar menos disminuyen los ingresos, puesto que la que la economía, salvo por la inyección de energía, es un sistema circular en el cual el dinero que uno entrega vuelve a uno al cabo del tiempo. Si entregamos menos acabamos recibiendo menos y puesto que siempre hay disipación, el resultado es un deslizamiento rápido hacia la miseria, de unos, mientras los que empiezan la depresión con algo de capital, acaban haciéndose con los bienes de los demás, en el mismo problema de realimentación no lineal positiva.

Hay hoy un artículo en el New York Times sobre cómo la violencia genera cada vez más violencia, producto del miedo a la misma. En política, la división de las sociedades se amplifica, pues se destacan los agravios, en vez de los beneficios de la unión.

En los sistemas no lineales se amplifican las anomalías, cómo he dicho, y esa amplificación genera impredecibilidad  pues cualquier causa minúscula puede tener efectos enormes. En los sistemas no lineales debe utilizarse constantemente el principio de precaución, es decir, tener preparadas toda clase de alternativas plausibles ante la evolución impredecible de esos sistemas.

Frente a esta realidad del mundo, la ilusión mental nos hace aceptar los dogmas heredados, que son excesivamente simplistas, y las ideas lineales que son evidentemente falsas: Si trabajo el doble gano el doble, todo es predecible, no hay que preocuparse: Los jefes (desde el más inmediato hasta los dioses irresponsables) tienen todo previsto y cuidan de mi.  Estas ideas lineales han acabado permeando nuestros modelos mentales porque hemos construido máquinas que si las siguen, y pensamos, erróneamente, que la naturaleza, y nosotros, funcionamos como esas máquinas.

Necesitamos estudiar los sistemas no lineales, desde la escuela más temprana, para asumir su realidad como base de nuestro pensamiento, para asumir que no sabemos y que tenemos que aprender todos y cada uno de los días de nuestra vida, que tenemos que cambiar constantemente de premisas y ajustarnos minuto a minuto a la realidad cambiante, algo que ni el ciudadano de a pie ni el jefe de coche blindado son hoy capaces de hacer.

 

Author: "Antonio Ruiz de Elvira" Tags: "General"
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Date: Saturday, 16 Feb 2013 07:53

Se va a pasar a todas las instancias burocráticas, en estos días, una n-sima ley de la ciencia, en vez de correcciones a defectos detectados en el funcionamiento de la educación universitaria.  La idea de -ley- es de origen bíblico, con connotaciones de cierre, de arreglarlo todo; y se estimula la idea gracias a la física determinista de los últimos 300 años, y su búsqueda de la -solución final-. Si la ley sirve para mejorar la universidad, hoy en estado de miseria, bien venida sea. Pero quizás las bases sobre las que se asienta la nueva ley no sean las mejores. Se mira a la universidad estadounidense (¿a cuales de ellas? El sistema universitario de los EEUU incluye todo tipo de instituciones) y se piensa que si las cosas funcionan allí, deben de funcionar aquí.

Pero los entes sociales no funcionan aislados, sino en un entramado que forma un sistema complejo no lineal de grandes interacciones de realimentación. Lo mismo que no basta derrocar dictadores en Egipto para que allí se implante una democracia similar a la establecida en Filadelfia (que incluyó la Guerra Civil americana) ,  ¿es una universidad americana la solución a los males universitarios dentro de un contexto social español?

¿Qué problemas tenía la universidad española cuando había dinero en el país? El único problema detectable era que no atraía masas de estudiantes asiáticos a sus aulas, y eso se debía más que nada a los problemas de inmigración de las autoridades españolas, no de las universitarias. Había otro problema, que se detecta hoy, y era que no generaba dinero propio. Eso se debía, y se debe, a que las donaciones, y creaciones de ‘cátedras’ con nombre no están desgravadas fiscalmente en España como lo están en los EEUU.  Y no solo eso: La falta de consecución de proyectos de tipo industrial por parte de los universitarios no es consecuencia de la falta de productividad universitaria, ni siquiera ahora, en medio de la pobreza: Innumerables veces nos hemos acercado a empresas para proponer proyectos de desarrollo e innovación, para encontrarnos con que las empresas españolas viven a base de subvenciones del estado: Ellas no ponen un duro de su capital para investigación. Asumen, como cosa natural, que la financiación sale de las arcas del estado, pero que los beneficios de esa investigación se quedan en la empresa que algo devuelve en forma de impuestos, y de la palabra mágica: ‘puestos de trabajo’.

Si la nueva ley, que se acatará, pero en buena tradición española, y como ocurre con ”Bolonia”, probablemente no se cumpla, o se cumpla a medias, si la nueva ley consigue que las grandes fortunas de este país donen fondos amplios para educación e investigación, como las cátedras ”Melissa y Bill Gates”, por ejemplo, o funden universidades como la Carnegie-Mellon University, y consigue que las empresas, desde sus propios fondos, con su propio capital, promuevan programas de investigación dentro de las universidades, sin subvenciones estatales, entonces será una muy buena ley universitaria.

Si lo único que cambia es el nombre del Rector, o que los doctorandos deban intercambiarse como cromos entre universidades, pero no cambia los esquemas sociales de financiación, ni el contexto social en el que se mueve la universidad, será la n-sima ley que cogerá polvo en los estantes de las bibliotecas legales españolas.

 

 

Author: "Antonio Ruiz de Elvira" Tags: "General"
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Date: Thursday, 31 Jan 2013 06:37

Es este un artículo que desarrolla un post de mi blog Clima en El Mundo.

Viene esto a cuento de otro artículo publicado por el suplemento ‘Campus’ del 30 de Enero de 2013, de El Mundo, en el cual se asumen las ideas de un profesor español en los EEUU que parece desconocer tanto el funcionamiento de la universidad española como el de la estadounidense.

El problema de la universidad española, cómo el de muchas otras instituciones de nuestro país estriba en el olvido de sus definiciones. Si queremos saber si algo funciona o no, debemos preguntarnos qué es, cual es su definición.

La universidad -no- es una oficina de formación para el empleo. Es lógico que los profesionales bien capacitados dirijan empresas e institutos, y algo de esta capacitación la proporciona la universidad, pero la universidad no es eso. La universidad es una institución que crea, conserva e imparte ciencia. Crea la ciencia mediante el estudio y la investigación, de sus profesores. La conserva para la posteridad en sus bibliotecas, y la imparte en sus clases. Estas tres cosas, indefectiblemente unidas e inseparables, se pueden conseguir de multitud de maneras posibles, sin existir un corsé rígido, anglosajón, teutónico, galo o ibérico que sea -el mejor- para ello.

Analicemos someramente los puntos del artículo de ‘Campus’ mencionado arriba. En él, comentando sobre la selección de profesorado,  se cita a ese profesor español radicado en los EEUU: ”todo el sistema de baremos para la selección de aspirantes es una ridiculez que no existe en el mundo civilizado”. Suponemos que el mundo ”civilizado” se refiere a las universidades americanas, y que las universidades francesas, por ejemplo, no forman parte del ”mundo civilizado”.  Empecemos diciendo que la idea de ”las universidades americanas” es, cuando poco, engañosa. Hay miles de esas universidades, desde las más pijas, como Harvard, a las que producen ciencia como Stanford y Caltech, a universidades privadas con 200 alumnos. ¿Cuales son las ”civilizadas”? ¿Son ”civilzadas” las universidades francesas, prestigiosas, que utilizan un sistema de baremos para la selección de sus aspirantes?

En los EEUU se evalúa, en realidad, a los candidatos, mediante sistemas tan cuantitativos como en España, quizás distintos en distintos estados, como son distintos en Francia, Inglaterra y España, pero los baremos existen, vaya si existen. Y es tradicional en las universidades estadounidenses que si alguna de ellas quiere potenciar una línea de investigación, contrata a un profesor y a los ‘amiguetes’ de éste, es decir a quien éste seleccione para desarrollar de la mejor manera la investigación deseada. ‘Amiguetes’, que en realidad son los mejores investigadores para el desarrollo de una tarea, los hay en todo el mundo. Porque es claro que si un profesor quiere seguir una línea de investigación que él dirija, debe poder ser él quien seleccione a los que la desarrollen, es decir, a sus ‘amiguetes’.  ¿Quien los va a elegir? ¿Un comité de ‘sabios’ que del tema no saben nada?

Una diferencia importante, no solo entre la universidad ibérica y la gala, sino entre nuestras universidades, digamos sureñas, y las teutónicas y anglosajonas, es la libertad de salarios en éstas últimas, salarios que se negocian entre universidades y profesores, libremente. Esto sí sería interesante implantar en España. Pero para ello también debería ser libre el coste de la matrícula de cada universidad. Ahora bien, ¿Es pensable este sistema en España, no en la universidad española, sino en el estado que se llama España? Si fuera posible, se podrian contratar también funcionarios de Hacienda con salarios negociados, jueces y fiscales que negociarian sus salarios con el ministerio de Justicia, etc. etc.  El sistema funciona como un todo, no solo es la universidad la que funciona de una manera, sino que la universidad esta dentro de España.

Una de las diferencias reales entre las universidades estadounidenses y las españolas es la financiación, pero ésta no es peculiar de la universidad, como digo, sino de la sociedad en la que la universidad está inmersa. Si queremos cambiar ésto, tenemos que cambiar las reglas sociales. En los EEUU una parte substancial de la financiación universitaria fué, durante décadas, el ejercito americano. Hoy sigue siendo el estado federal a través de proyectos de investigación la institución que financia en buena medida la investigación en la universidad. Otra parte, muy importante de la financiación es la matrícula de los estudiantes, que pagan de verdad su enseñanza, tanto en universidades públicas como privadas. Estas dos cosas no son ‘la universidad’ sino la sociedad en la que está inmersa. ¿Queremos en España cobrar 20000 euros anuales a los estudiantes universitarios?

La movilidad de los estudiantes es también esencial, pero …. en los EEUU jóvenes de 16 años se mudan a esa edad de Nevada o Wisconsin a California para optar por una plaza en alguna de sus prestigiosísimas universidades públicas. Hay movilidad, en los EEUU, pero menos. Y ¿cómo elegimos a los estudiantes en cada universidad? ¿Cómo atraemos a ”los mejores ” (suponiendo que sepamos lo que son ”los mejores”)?

Hay universidades de los EEUU que tienen premios Nobel entre su personal. Lo tienen por el procedimiento de pagar a un premio Nobel un salario por figurar en el cuadro docente, aunque solo imparten una conferencia anual, y es claro, no dan ‘clase’. Estos premios Nobel sirven de gancho para atraer alumnos. La universidad de Villapampanos de Abajo podría atraer a los ‘mejores’ alumnos de Medicina si pagase a 3 premios Nobel de medicina para que figurasen en su cuadro docente. ¿Estamos dispuestos a hacer ésto?

En cuanto a los precios de las universidades ‘publicas’ se reclama en el artículo en cuestión libertad para fijar precios. Aqui tenemos dos problemas. A) Las universidades privadas españolas ya tienen ese sistema de libre fijación de precios, y ni atraen a los ‘mejores’ estudiantes, ni tienen los ‘mejores’ cuadros docentes. B) Las universidades pueden poner precios muy elevados, y perder casi todo el alumnado, o proponer precios bajos y conseguir 100.000 estudiantes. El sistema de mercado es algo tremendamente ineficiente, cómo vemos hoy en día en España: Las empresas de coches no venden coches. ¿Bajan los precios las empresas de coches? ¿Donde esta la ley de la oferta y la demanda? Fiemos algo a las ¿leyes? de mercado. pero tomémoslas con un poquito de sal y pimienta.

En cuanto a la foto del artículo, las procesiones de Doctores vestidos con la toga, la muceta y el birrete no son muy distintas de las ceremonias de graduación de los estudiantes americanos vestidos de la misma manera, o las lecturas de tésis en las universidades holandesas. Se puede mantener una tradición y ser punteros en, digamos recombinación de ADN.

La ‘Reforma Universitaria’ no va por esos caminos. Los profesores universitarios se matan, casi todos, por hacer investigación y docencia, trabajando 7 dias a la semana 8 horas reales de trabajo diario. Para una gran calidad universitaria no hace falta una nueva ley. Basta con apoyar sinceramente a quienes en la universidad trabajan por la misma, basta, realmente, con aceptar lo que es una universidad: Una institucion para crear, conservar y enseñar la ciencia. Si, con la ley existente, se hace eso, la universidad española llegará a los puestos altos de los ‘rankings’. Si se desprecia la creación de ciencia, y su enseñanza, en la ley actual, o en cualesquiera leyes futuras, seguiremos en la universidad que corresponde al país en el que está.

 

 

 

 

Author: "Antonio Ruiz de Elvira" Tags: "General"
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Date: Tuesday, 22 Jan 2013 16:29

Es perfectamente sabido que las épocas de crisis son las épocas en las cuales se puede innovar. Durante las épocas de bonanza los ‘bosses’ mantienen sus doctrinas, haciendo asumir a los alumnos (y a la población en general) que así son las cosas, que así se hacen. Es el mismo argumento que el de las picaduras de serpiente causadas por las fases de la luna: El aumento de picaduras puede ser -concomitante- con esas fases, sobre todo por la ausencia o presencia de luz, pero la posición de la Luna no -causa- las picaduras de serpiente.

En un mundo que no acaba de quitarse de encima la genética, es decir, las ganas de mandar, de imponer los criterios, el que alguien domine una técnica, una doctrina, le hace querer rechazar las demás para mantener la suya, no porque existan pruebas en el laboratorio de que sea cierta, sino porque es la que ella o él domina.

Es una ilusión, como la de los Reyes Magos, pero quizás en esta época de crisis (que se va a prolongar muchísimo, pues la energía que podemos recuperar hoy no es la que necesitamos para que 7000 millones de personas vivan como hemos vivido los occidentales durante 30 años) podamos superar los impulsos genéticos tribales y sobreponer a ellos la razón, la cultura, frente al impulso animal de ‘quítate tú para que me ponga yo’.

En el dominio de la ciencia, ¿Cómo podría ser una ciencia nueva??

En primer lugar, la nueva ciencia debería ser, ante todo, evolutiva: Es decir, los científicos deberían renunciar a las teorías del todo, a las teorías finales, al equivalente de los dogmas revelados. No hay ciencia final, y siempre descubrimos fenómenos nuevos. Las teorías del todo que propone gente cómo Hawking, son engañifas mentales que debemos rechazar.  La historia de la ciencia enseña, para los que quieren aprender, que no hay teorías finales.

Una de las preguntas que me hago yo siempre es por qué una cierta revelación, obtenida en secreto en Arabia en el siglo VI, o en Nueva York en 1820, es la verdad final. ¿Que argumentos hay para ello? Que distingue al año 1820 de 1821?  En la ciencia, Tycho Brahe ‘sabía’ que su teoría era la correcta, hasta que llegó Kepler. La ciencia de Newton y Laplace era la correcta, hasta que llegó Einstein. La teoría de Maxwell de la radación electromagnética era la correcta, hasta que Planck y Einstein descubrieron que las cargas aceleradas no radian.

Si ésto es así, ¿Por qué ha de ser la mecánica cuántica de Schroedinger y Dirac, de Feynman y Schwinger, de Gell-Mann y colegas la teoría correcta, y no una proximacion más a la realidad?

De la misma manera, la teoría de los genes es correcta, pero no la última palabra, y la teoría de Darwin es seguro que se mejorará. Lo mismo ocurre con todas las teorías estáticas que describen al sistema complejo que es la sociedad, con todas las teorías ecoómicas lineales que aun nos gobiernan hoy.

La nueva ciencia debe poder ir cambiando sus postulados, sus leyes, según van apareciendo nuevos datos.

Por otro lado, la nueva ciencia debería resolver todas sus cuestiones. Pongamos tres ejemplos, del campo de la física. El problema de la turbulencia se planteó hace ya 150 años. No conseguimos resolverlo con el paradigma científico que tenemos, con el bagaje intelectual de que nos hemos dotado. En la mecánica cuántica, Schroedinger se propuso resolver el problema de las órbitas del átomo de hidrógeno. No lo resolvió, pero los científicos se declararon satisfechos con el reconocimiento de su incapacidad para hacerlo. ¿Qué ciencia es aquella que rechaza las preguntas?

Si yo pregunto ¿cómo es el movimiento del electrón en la órbita fundamental en torno al protón en el átomo de hidrógeno? se me responde: El electrón no se mueve, es una ????? que está por ahí. ¡Calla niño, esas preguntas no se hacen! Pero yo hago la pregunta y ¡no la encuentro en ningún texto, en nigún artículo! ¿es eso ciencia?

En cosmología, las órbitas de tres cuerpos de masas similares pero no iguales, sometidos a la interacción gravitatoria mútua, es un problema sin resolver: La ciencia se siente satisfecha reconociendo su incapacidad. Incluso en el caso inmensamente sencillo de 2 (¡dos!) péndulos de longitudes y masas diferentes, pero acoplados (uno cuelga del otro), no tenemos solución para las ecuaciones. Y la ciencia deja este problema para buscar otros. En los libros de texto son escasísimos los problemas realmente difíciles que, no se resuelven, sino que ni siquiera se exponen.

La ciencia, orgullosa de sus capacidades, corre un tupido velo sobre sus ignorancias.

La ciencia nueva debería ser capaz de resolver todos los problemas que se propusiera, sin dejar cuestiones sin resolver en su camino.

La ciencia nueva debería aceptar la realidad de la incertidumbre, no cómo resultado de un esquema místico en la naturaleza, sino como resultado natural y explicable de la interacción de números muy grandes de agentes interaccionando todos con todos entre sí. Como mejor ejemplo, reconociendo que no existe ”el átomo de hidrógeno” sino quintillones de átomos de todos los elementos, y que el estudio de lo que ocurre en el interior de un protón es indiferente para entender lo que ocurre cuando un zillón de protones interacciona entre sí.

Esto en la física. En la ciencia económica hoy se está, por fín, analizando el caso de interacciones de millones de agentes entre sí, pero los modelos son aun escasos. Los modelos más habituales siguen aún con la ficción de que lo que interaccionan son dos agentes, ¡racionales! que disponen de toda la información necesaria y que no cambia en el tiempo.

Necesitamos en la ciencia,  como necesitamos en la política, por poner un ejemplo de hoy, abrir las cortinas y enseñar lo que hay en la casa. Solo así podremos avanzar de verdad.

 

 

 

 

 

 

 

Author: "Antonio Ruiz de Elvira" Tags: "General"
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Date: Friday, 28 Dec 2012 19:46

 

En una etapa social, la de la sociedad medieval, no solo se aceptaba la miseria, sino que se estimulaba, pues los pobres daban a dios la posibilidad de mostrar su compasión, y a los ricos, la posibilidad de ganar indulgencias mediante la limosna.

La destrucción de la educación y de la investigación, dos objetivos claros del actual gobierno (por sus hechos los conocereis) llevan a la miseria de la población.

La población no ha conseguido salir, en España, yen 2013, de una cultura pueblerina, porque la educación no se estableció para conseguir una visión cosmopolita del mundo y hoy, con la destrucción del sistema educativo, mucho menos aún. La visión que tiene el español de la vida, de la sociedad, de los objetivos vitales, es la de las autonomías de España: La reconstrucción de pueblos minúsculos, encerrados entre sus paredes, hablando una lengua de 4 millones de personas y sin querer saber nada del sistema global, de la sociedad general del planeta. La visión mísera, en vez de la visón global.

No es posible interesar a la gran mayoría (digamos un 99.99%) de la población española en los problemas del mundo, y se queda, esta mayoría, en los problemas de su familia, de su patio de vecinos, de su barrio, de su -pueblo- y pare usted de contar. Si se interesa por el fútbol, se interesa por su equipo, o como mucho, por algún equipo tribal (Madrid, Barça). Se interesa por su cofradía, por sus ferias.

Hablar a esta población de cambio climático, de economía, del desarrollo de la China y de la India es como hablar en chino (y nunca mejor dicho).  La furia es inmensa si muere alguien de su tribu particular, la indiferencia es total si la muerte es de otros.

La educación que se proporcionó a lo largo de 34 años se basaba, en su aspecto más profundo, que ha coloreado toda ella durante estos 34 años, en el -desarrollo de la persona-, pero nunca en la -responsabilidad- de la misma frente a las ingentes cuestiones a las que se enfrenta esa misma persona como miembro de una sociedad global. Desarrollo significaba aprender a bailar, a tocar algun instrumento musical, a viajar, e incluso cuando la educación era técnica, en la universidad, a desarrollar habilidades individuales.

Este desarrollo personal, que es una responsabilidad -personal- y no del estado, ha substituido al desarrollo de la responsabilidad social, y al conocimiento profundo del mundo en el que esas -personas- viven.

El resultado es ideal para el ejercicio de la -democracia- entendida ésta como una justificación mediante el voto de ignorantes de los deseos y caprichos de los gobernantes ( a todos los niveles) votados por ellos, por unas personas que solo se interesan en esa -democracia- para satisfacer, no su responsabilidad social, sino -su derecho personal- a ese voto.

Nos va de miedo. Solo somos 6 millones de parados, o mejor dicho, x millones de parados e y millones de trabajadores en negro, que satisfacen -sus- necesidades olvidando las de los demás: El fruto de 30 años de educación.

¡Nos va de miedo!

 

 

 

 

 

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Date: Wednesday, 26 Dec 2012 06:45

En 1570 España eligió la vía de la Inquisición, el Índice de libros prohibidos y la persecución a los humanistas. Tras la condena de Galileo por la Inquisición, en 1633 se dictó la orden de que en España no se enseñase el heliocentrismo. Poco a poco, y pesar de las investigaciones geográficas y de ‘Historia Natural’, España fue quedando apartada de las corrientes científicas del mundo, lo que se exageró de manera tremenda en el siglo XIX, llegando en 1906 a la frase lapidaria de Unamuno ‘¡Que inventen ellos!’, pidiendo para España el desarrollo de la mística nebulosa y una literatura basada no en la vida sino en la muerte.

En 2012 el gobierno español de mayoría absoluta del Excmo. Sr. D. Mariano Rajoy, y con la excusa de una crisis económica de efectos reales pero de causa ficticia, ha decidido, como hace 400 años,  dar un tremendo hachazo a la ciencia y a la educación en nuestro país. La ciencia crea seres humanos libres, aventureros, dispuestos y entusiasmados por encontrar cosas nuevas, nuevas tecnologías, pero tambien nuevas formas de organizar la sociedad, de la misma manera que en 1630 había españoles que pensaban que otra forma de vida era posible, libre, sin imposiciones, sin dogmas y sin las obscuridades del ‘misticismo’.

La ciencia en España ya sufría antes de 2012: En vez de una ciencia que buscase ideas nuevas era una ciencia que perdía miles de preciosas horas en tratar de conseguir una financiación que se había convertido en un complemento salarial más. Solo se concedía esa financiación para investigaciones ya hechas y para completar ideas gastadas, nunca para abrir caminos nuevos a la ciencia. Los rechazos a las propuestas de investigación incluían siempre la frase: ”Los resultados no estan garantizados”, invalidando con la misma toda la realidad de la investigación, que es una aventura intelectual en la cual los resultados NO están garantizados y de hecho ni siquiera se sabe cuales pueden ser.

La mejor imagen de la ciencia es el viaje de Colón, en el cual los resultados no estaban garantizados y además no fueron los que se buscaban, pero si fueron los que se necesitaban para la sociedad humana. España hizo entonces investigación de verdad, y la hizo desde 1492 hasta 1570: 78 años. España, con el paréntesis de la guerra civil y los años que la siguieron, ha hecho investigación durante 70 años. De la misma manera que se cerró la investigación en 1570 y se forzó una educación para formar eruditos que frenaban de cualquier manera la innovación, hoy se está repitiendo el proceso. Entoces fue la Inquisición. Hoy es la mordaza económica estatal la que cierra laboratorios y fuerza a los científicos a emigrar sin vuelta. Un familiar lee su tesis en física de partículas el 1 de Febreo de 2013. El 2 de Febrero está en Alemania trabajando para un instituto de allí. Todos nuestros alumnos de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Alcalá emigran al acceder al título. La formación que España ha pagado se rentabiliza en Alemania.

La mordaza económica es real como mordaza, pero una tomadura de pelo como excusa para el cierre. La ciencia y la educación son tremendamente rentables, lo que no es el caso de los sueldos y prebendas parlamentarias, el dinero disipado en sistemas de oligopolio, en empresas privadas que no compiten pues están protegidas por el sistema estatal, las televisiones que solo son gasto y nunca producción etc., etc.

Las universidades españolas no solo no apoyan a sus alumnos. Los profesores con ideas que quieren montar start-ups para traer dinero a las mismas, y generar empleo de los alumnos egresados se encuentran con tales reticencias políticas que el número de start-ups es infinitesimal.

La ciencia es la aventura del pensamineto, la innovación, la vida, la creación de riqueza.  Y en los gobiernos españoles la idea es destrozarla.

Las conscuencias, como las de la decisión de 1570: 360 años de miseria. Lo veremos.

 

 

 

 

 

 

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Date: Saturday, 01 Dec 2012 06:47

Estamos estos días asistiendo a dos procesos que nos distraen de los problemas reales de nuestras vidas y nuestro futuro. Mientras se desarrolla la pelea de machos dominantes en los montículos del paisaje español como lo hace en las sabanas africanas entre los papiones y monos semejantes, y mientras se retira el dinero productivo para convertirlo en deuda que solo genera intereses para los financieros, el esquema productivo interno cae sin cesar, en la más pura tradición española, la tradición que llevó a la destrucción sistemática del conocimiento en una estructura sin fisuras que se extiende desde 1560 hasta digamos, 1930.

La economía de un país puede ser extractiva o productiva, como bien dice Acemoglu, citando a otros muchos. En la economía extractiva, unos pocos viven bien extrayendo los recursos de una mayoría de pecheros que trabajan para ellos.  Las economías extractivas acaban agotándose, como se agotó la mina del Potosí en Bolivia.

En una economía productiva la riqueza se reparte, no equitativamente, pero si de manera dinámica, entre toda la población, y esa riqueza se recrea constantemente. La diferencia es la misma que entre el petróleo (extracción) y la energía solar (reparto y reproducibilidad). El petróleo da riqueza extrema a unos pocos y acaba agotándose como las minas de Rio Tinto, mientras que la energía solar puede permitir el acceso de muchos a la riqueza, a una riqueza esencialmente eterna, aunque nunca ofrecerá la opulencia concentrada del oro negro.

La economía productiva exige producir, claro, y exige, sobre todo, innovar. Los suelos se agotan y hay que cambiar el sistema de rotación de cultivos. Las minas se agotan y es preciso descubrir nuevos procesos. Los trabajos acaban haciéndose mucho más baratos en tierras lejanas y hay que inventar telares y barcos rápidos para mover los productos, ……

La economía extractiva está siempre satisfecha con el ”que inventen ellos”, obteniendo de los que inventan el producto acabado y, según Unamuno, devolviendo algo mucho mejor: la idea de la vida, la mística.

La idea, como idea, esta bien, pero el problema es que las ideas son gratis, las ideas las regalamos, y los productos los pagamos, aunque sean productos de software.  Los turistas se lo pasan en grande, con nuestro sol, nuestro arte, nuestras fiestas, pero no los compran.  Dejan algo de dinero, pero la diferencia es que para vivir -tenemos- que comprar las máquinas alemanas, o el software americano, pero nadie -necesita- unas vacaciones en España, que además solo dejan riqueza a una parte pequeña de nuestra población.

Las regiones ricas, las zonas que han repartido riqueza entre sus pobladores, pero sobre todo, que han incrementado el número de personas que acceden a niveles de una riqueza relativa,  han sido, desde el comienzo de los tiempos, aquellas que han desarrollado productos vendibles cada vez en mayor medida, en calidad y también, en algunos casos, en cantidad. Y para aumentar la calidad de los productos ampliando el espectro de los usuarios es -indispensable- la innovación.

Es una cuestión de definición: Lo tradicional, lo de siempre, lo de antes, es que X personas, y no más de X, disfruten y sigan disfrutando de un cierto nivel de riqueza. Lo -nuevo- es que haya cada vez más personas que accedan a ese nivel. Los que apoyan lo -tradicional-, lo -místico-, son aquellos que ya disfrutan de un cierto nivel de riqueza, y no tienen el mínimo interés en que ese nivel crezca hacia otras personas: En una palabra, los egoístas.

Pues bien, si para aumentar el nivel de riqueza se necesita innovar, para encontrar cosas nuevas se necesita investigar y para poder investigar con rendimiento, se necesita enseñar y estudiar.

Un país que decide desmontar la educación, deshacer la investigación, es un país que opta por la -no- innovación, por dejar las cosas cómo están. Es decir, que opta por mantener el nivel de pobreza, el número de parados, y los recortes en vez de la producción, el empleo y la creación de riqueza.

A los pocos que extraen, les es indiferente que los pecheros tengan más o menos.

Solo en las sociedades productivas el interés de los que más tiene es que también tengan más los que tienen menos, pues así estos les compran. Pero este interés no está presente en las sociedades extractivas. Este interés parece que no está presente hoy entre los ricos de España: Venden sus productos en el extranjero (las exportaciones son lo único que crece) y no hay en menor interés en que los españoles accedan algo de riqueza para comprar productos aqui dentro. Es claro que estamos marchando a ritmo acelerado de nuevo hacia una sociedad española extractiva: Impuestos a los pecheros, ventas hacia el exterior.

En España, basta con leer historias como las de Rosa Tristán sobre los buenos investigadores que tienen que emigrar a otras tierras, a sociedades productivas, para darse cuenta de en que sociedad estamos. Es una sociedad que solo quiere extraer para impulsar los gastos superfluos, los coches oficiales, los sueldos de parlamentarios, la basura televisiva, …. No quiere realmente producir para generar riqueza para todos.

El cerrar la investigación es cosa de extractores, no solo aquí, sino en los EEUU. El equipo de Romney quería recortar en ciencia y en investigación sobre energía. El mayor financiador de la campaña de Romney era un señor en quiebra que nos está engañando con el señuelo de querer  montar un casino en Madrid, algo que aquí se aplaude: Montar casinos está bien, mantener y aumentar la innovación, la ciencia no lo está, para muchos, en Madrid.

En un casino, el ejemplo perfecto de sociedad extractiva, el único que gana es el dueño, por definición. Un casino en España es mover el dinero sin aumentar la riqueza, y la parte de ganancias, enviarla hacia Las Vegas, Nevada, EEUU;  una forma de coger la riqueza de los españoles y llevarla hacia afuera.

En una sociedad innovadora, productiva, ganamos todos.

¿Que sociedad queremos, extractiva, productiva? ¿Queremos la investigación?

Author: "Antonio Ruiz de Elvira" Tags: "General"
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Date: Sunday, 21 Oct 2012 11:53

La naturaleza siempre ha sido un desafío intelectual para el ser humano. Nos empezamos preguntando que eran los astros, cómo se movían los objetos, cómo pensábamos, por qué podían volar las aves y vivir los peces en el agua, ….. Miles y miles de preguntas.

La ciencia es un método, descubierto y desarrollado por Galileo, para responder a esas preguntas, y necesita un ingrediente esencial, que es la regla denominada de la ‘cuchilla de Occam’: La explicación debe ser sencilla, la más sencilla posible, y siempre más sencilla que lo que tratamos de explicar. Si nuestras explicaciones son más ininteligibles que el fenómeno que queremos conocer, o la explicación solo la entienden 4 personas en la Tierra, debemos rechazar esas explicaciones pues, evidentemente, no son tales, no son ciencia, sino misticismo y esoterismo.

Cómo he descrito en un post anterior, (”El misterio llega hasta la ciencia”) la descripción topológica de Ruelle de la turbulencia es más difícil de entender que la propia turbulencia, que es lo que quiere explicar. En física teórica (o más bien, matemáticas aplicadas a la física) se desarrolla, con un lenguaje de absoluta seguridad sin la duda permanente  que forma parte de la ciencia, la idea de que las fuerzas se podrían unificar en universos de 10-11 dimensiones y un número más que astronómico de parámetros, en unos desarrollos esencialmente, es decir, en su misma esencia, no falsables, ni verificables experimentalmente. Entender la teoría de supercuerdas o de las membranas M es mucho más difícil que entender el propio universo, sencillamente porque la teoría no tiene nada que ver con la realidad del laboratorio.

Adicionalmente, en un ansia levantina, cristiana, existe un empeño en que haya una sola fuerza que englobe a las demás, una a modo de trinidad, un solo dios y tres personas distintas, una sola fuerza y cuatro realizaciones: Gravedad, electricidad, fuerza fuerte y fuerza débil.

La existencia de ese nuevo dios con cuatro personas es la existencia de un dios estático, como el de los sufíes, o el de Spninoza, un dios que no actúa. Son teorías para tratar de entender la estática de las partículas, pero no se preguntan el resultado de la interacción de 10^60 de esas partículas, qué hacen, cómo explican el mundo que nos rodea,  ese mundo que la física no es capaz de explicar (los resultados para sistemas reales son tan escasos que se cuentan con los dedos de dos manos, las soluciones exhibidas lo son siempre de sistemas ideales).

Un ejemplo, de tan escasa importancia práctica como la teoría de las supercuerdas, pero de tan escasa solución como ellas: Según Galileo, dos esferas, del mismo radio, con el mismo pulido superficial, una de plomo, otra de madera de roble, caen exactamente igual, con la misma aceleración desde una torre hasta el suelo. Y asi es en cualquier experimento.  Según Galileo un plumón debería caer exáctamente con la misma aceleración que las bolas. Sin embargo muchas veces sube, y su trayectoria no es predecible por la física de hoy.

Por otro lado, al contrario que las supercuerdas, la caída de la pluma es susceptible de experimento, mientras que no lo es la teoría de aquellas.

Coger hoy día un artículo de economía es meterse en un berenjenal, en un campo de zarzas en el que avanzar significa destrozarse la piel. Y cuando uno ha conseguido entender lo que quieren decir los autores, lee con desesperación que los resultados obtenidos no son verificables en la realidad, ni la teoría es falsable; se hace evidente qué, como la caverna de Platón, los resultados son la sombra de la realidad, dependiente del lugar en que se pone el foco luminoso (ésto me lo contó un amigo economista, F. Pablo).

La naturaleza es compleja, pero no complicada. La turbulencia no tiene deltas de Dirac, es un fenómeno intermitente pero continuo, la economía no precisa de formalismos ‘a la Bourbaki’, la ciencia debe de ser más sencilla en su descripción que la naturaleza que quiere describir. Necesitamos un lenguaje, evolutivo, radicalmente nuevo.  En buscarlo estamos unos cuantos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Date: Tuesday, 09 Oct 2012 05:00

En una seccion del libro Alicia en el País de las Maravillas, el Unicornio dice a Alicia: ‘Yo creeré en ti si tu crees en mí’. Estoy rellenando estos días cuestionarios informáticos muy mal diseñados por personas que quizás (solo quizás) sepan programar pero que seguro no han dado clase en su vida. Y todos esos cuestionarios, como los que es preciso rellenar para solicitar apoyo económico para la investigación, rezuman una absoluta desconfianza.

Yo supondría que si he ganado una plaza de catedrático tras una serie exhaustiva de pruebas, y llevo 30 años dando clase y realizando investigación, sé lo que tengo que hacer, o al menos lo sé mejor que aquellos que van a juzgar si he rellenado bien los formularios.

La idea del control debe ser, si existe, recíproca. Es esta una de las muy malas prácticas de la actual aceptación de artículos científicos para publicar basados en la falacia del ‘peer review’, en el cual no hay reciprocidad. Si a mí me evalúan un cuestionario ciertos ‘expertos’ sobre másteres, yo tengo el derecho de evaluarlos a ellos sobre lo que han evaluado. Si no es así la evaluación se convierte meramente en un acto de imposición arbitrario. Y si el argumento es que los evaluadores son personas de reconocido prestigio y honradez, exactamente eso mismo ocurre con aquellos que son evaluados: Son personas de reconocido prestigio y honradez, lo mismo que sus evaluadores.

Cuando yo superé las pruebas oficiales para la adjuntía y la cátedra, las pruebas eran públicas y los tribunales tenian caras y apellidos. Hoy las acreditadiones son inquisitoriales, es decir, secretas, y por lo tanto, arbitrarias. Exactamente lo mismo ocurre con los peer review de las revistas científicas, que al ser secretos, adquieren la misma calidad que tenían los tribunales de la ‘Santa Inquisición’.

En aras de una buena educación y una ciencia de calidad debemos volver a sistemas públicos, abiertos, de evaluadores conocidos, y evaluaciones recíprocas. La sociedad tiende, de manera natural, a la arbitrariedad. Es por esto por lo que en países más ricos que el nuestro se establecieron los sistemas de controles recíprocos y continuos entre todo tipo de instituciones. En España, los recuerdos de los secretos inquisitoriales flotan en las mentes de todos.

 

 

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Date: Monday, 24 Sep 2012 06:06

¿ Ha sido la ciencia oficial un lujo del siglo XX derivado de una energía de muy alto ERoEI?

(ERoEI: Energía recobrada dividida por la energía invertida para obtenerla)

Alrededor de 3000 años antes de la Era Común Egipto empezó a vivir una era de muy alta abundancia, es decir, a disfrutar de energía de ERoEI alto (en términos relativos al ERoEI de la mera caza y recolección) muy probablemente al desarrollar un sistema de irrigación que permitia capturar eficientementede manera controlada la energía solar.  Esta energía de alto ERoEI se fué incorporando al sistema de forma  que en la cuarta dinastía, y antes de un exceso de población, permitió desarrollar las grandes infraestructuras de las piramides. Algo similar sucedió en Mesopotamia, y en Atenas cuando descubrieron las minas de plata de Laurion. Cuando se agotaron, se terminaron las obras públicas. España mantuvo el lujo de guerras interminables gracias a la mina de plata del cerro rico del Potosí. Una vez agotado, España entró en bancarrota.

La energía de Egipto y Mesopotamia era de alto ERoEI (relativo) pues se obtenía una gran abundancia de energía capturada en forma de grano con una inversión mínima ya que tres de los ingredientes naturales, el sol, el agua y el barro fértil, llegaban a las riberas del Nilo sin esfuerzo alguno por parte de los cultivadores.  Las energías (equivalentes a la plata) de Laurión y Potosí se obtenían con una inversión mínima mediante sistemas de esclavos, que morían como chinches pero que suponían una inversión baja.

El carbón español se encuentra a gran profundidad. El ERoEI de este carbón, sobre todo en el siglo XIX era muy bajo, mientras que el carbón inglés se extraia en 1800 casi sin esfuerzo en minas de poca profundidad. El petróleo de Ohio y Pennsylvania, origen de la fortuna de Rockefeller, y su heredera, Exxon, y posteriormente el de Texas, estaba a unos metros de profundidad, como ocurre hoy exclusivamente en el yacimiento de Ghawar de Arabia Saudita.  El ERoEI de estos yacimientos estaba y está hoy alrededor de 70: 70 unidades extraidas por cada unidad invertida.

Derivado de este valor enorme del ERoEI de la energía empleada durante unos 200 años en el planeta, y sobre todo, por los grupos humanos de Europa, EEUU/Canada, Australia y Nueva Zelanda, con una población relativamente baja en número, se han desarrollado estructuras inorgánicas (energía incorporada) o estructuras orgánicas (seres humanos que gastan sin producir) similares a las de las pirámides, templos de Babilonia, o la Acrópolis, o las guerras españolas, es decir sistemas de disipación de energía necesarios para mantener el flujo en situaciones de ignorancia sobre la eficiencia de sistemas.

A España la energái de alto ERoEI le llegó a través de un sistema de software: Dentro de la Unión Europea, era útil mantener la disipación energética de la energía de alto ERoEI de manera que se produjese un entretenimiento de la población laboral europea: El desarrollo del turismo. Simultáneamente, puesto que de momento (hasta 2007) los sueldos  eran relativamente bajos (¿India, China, hoy?), se impulsó cierta industria (automóviles, textiles, agricultura) y se desmantelaron las que se hacían mucho más baratas en otras regiones (metalurgia y construcción naval).

Dentro de las estructuras piramidales desarrolladas en Europa (y en los EEUU, por ejemplo) encontramos los desarrollos olímpicos, y en España, particularmente, puesto que se diseñó su función como la válvula de escape del resto de Europa, la casta parásita, y los centros culturales y deportivos de los cuales debía haber al menos uno de cada en cada pueblo de España, y si podia ser, construidos por Calatrava o Foster a precios 10 veces los reales, puesto que se trataba de disipar energía de sobra: En la máquina termodinámica que es la sociedad (europea) España era el sumidero:

es, decir, aquella parte de la máquina que disipa energía, sin la cual no puede establecerse el flujo de energía en forma de calor y no se puede generar trabajo útil. España también participaba, ¿cómo no? de la generación de riqueza, pero en medida muy pequeña.

El mundo, (y Europa, que depende del resto del mundo con capacidad de generación de energía) dispone hoy de energía de ERoEI de alrededor de 15, con una enorme población, estimulada en la época de la energía de ERoEI de 70. Para mantener la máquina de aqui arriba en funcionamiento, se precisa aumentar mucho su rendimiento, y eso implica, forzosamente, reducir mucho la disipación, es decir, la energía que se entrega al sumidero, en este caso, a España, que ve cómo la energía que llega no da para mantener centros Niemeyer, centros científicos culturales (Valencia), copas América, circuitos de Fórmula 1, embajadas, y 3 millones de personas sin labor productiva definida.

¿Y la ciencia, título de este post?

La ciencia es la búsqueda de soluciones al problema de misterio que nos ofrece la naturaleza.  Pero esa búsqueda precisa de la libertad absoluta para la crítica constante de las nociones absorbidas en el seno de culturas formadas mediante la codificación formal de lo que científicos anteriores han descubierto. En castellano, los científicos de hoy deben someter a crítica constante lo que los científicos de ayer establecieron: Kepler, las ideas de Brahe, Galileo, el tomismo encorsetante, la Royal Society, las visiones de tipo monte Hira de los puritanos; Einstein rechazó la relatividad galileana y Planck la continuidad en las interacciones energéticas.

Cuando la energía de alto ERoEI comenzó a fluir de verdad a grifo abierto, tras la segunda guerra mundial, se substituyó la búsqueda de la solución de los misterios, y la crítica constante de los descubrimientos ya realizados, por la idea de las grandes pirámides egipcias, en forma de grandes aceleradores de partículas, monstruosos telescopios y cavernas contenedoras de plasma de hidrógeno. Unas inversiones tan gigantescas no podían soportar la crítica constante de su propia utilidad. Y la ciencia, en cierta medida, se convirtió en erudición, al estilo medieval, al estilo Brahe y Belarmino, al estilo Lorentz y Poincaré, estos dos últimos los mejores científicos del siglo XIX, atrapados en el corsé del éter que no podían eliminar.

La ciencia funciona, cómo funciona la mente humana. A pesar de todos los esfuerzos de encorsetarla, siempre hay jóvenes Einsteins que se salen de los carriles y producen avances significativos que son -ideas- radicalmente nuevas (no desarrollo de visiones antiguas) sobre el universo en que vivimos. Estas ideas no son meros -avances-. Son cambios mentales  radicales, como los de Galileo, Kepler, Newton, Maxwell, Boltzmann y Einstein.  Y no precisan grandes laboratorios, ni mucho menos equipos de personas. Los cambios radicales solo son posibles en mentes aisladas.

Y la crisis económica actual nos da esperanzas de que se produzcan cambios realmente innnovadores. Los grandes laboratorios y las inversiones en ciencia van a desaparecer, como dejaron de construirse pirámides en Egipto al disminuir el ERoEI de los campos marginales necesarios para alimentar una población en exceso.

La creatividad individual volverá a ser el estímulo del desarrollo humano, algo que no ha sido la inversión masiva en las pirámides del siglo XX.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Date: Sunday, 16 Sep 2012 20:00

Se me ocurrió, hace dos semanas, analizar un artículo nuevo en el que se considera el clima, el sistema climático, como un sistema dinámico caótico. Y me metí a revisar las técnicas desarrolladas durante los últimos 30 años para estos sistemas, muchas de las cuales se deben a David Ruelle. Y me desesperé. Los artículos están escritos de forma cabalística, de manera que casi hay que hacerse un iniciado para entenderlos. Y cuando finalmente puede uno quitar las telarañas, lo que queda es tremendamente simple, pero ningún artículo, y he consultado alrededor de un centenar, es capaz de decirlo.

Ruelle desarrolló un sistema de funciones de probabilidad para medir donde se encuentra un sistema que evoluciona caóticamente. Y cuando uno trata de ver cuales son esas funciones se encuentra con definiciones tales como ”Son las únicas funciones que son contínuas a lo largo de la parte inestable de la evolución, y singulares a lo largo de la parte estable”.

Muy bien. Y ¿Cuales son esas funciones? Tras días de navegar por los artículos aparece la solución, inmensamente sencilla. Si la evolución se asimila a una escalera, la derivada de la escalera es cero en los escalones, es infinita, (una delta de Dirac, una ”singularidad”), entre los escalones. La medida de Ruelle, denominada SRB, es una colección de deltas de Dirac y funciones suaves tipo gaussianas. Asi de sencillo. Pero no se especifica ésto en absolutamente ningun sitio, ningun libro, ningún artículo.

Lo anterior lo entiende y visualiza cualquier persona que sepa lo que es una derivada, y cualquier persona que no sepa ésto entiende que nos movemos suavemente en cada escalón, y tenemos que dar un salto entre escalones. Esta explicación resuelve de un plumazo todos los problemas de la definición de Ruelle, pero es imposible encontrarla de manera explícita en ninguno del centenar de artículos y un par de libros estudiados.

Como en Salamanca y Bolonia a finales de la Edad Media, cuando Cisneros quiso una universidad (Alcalá) en la que las cosas se entendiesen, la ciencia de hoy se ha encerrado en el arcano.

La razón es clara y diáfana:  Si el dinero que gana un científico, su puesto académico, los proyectos que obtiene, se basa en la pertenencia a un club cerrado en el que pocos pueden entrar, entonces la ciencia se hace obscura y densa, se oculta tras la cábala, y desaparece como ciencia.

La ciencia es la explicación, para que lo entienda cualquier persona, de los misterios de la naturaleza, del universo. Si por encima de los misterios del universo sobreponemos los misterios de la cábala, la ciencia deja de ser explicación y solución de misterio, y se convierte en un misterio aún mayor que el que trata de resolver.

Me eduqué en la época de Franco, en la cual para saber lo que pasaba habia que girar las noticias 180 grados y creerse muy poco de lo que aún con ese giro se vislumbraba. Hoy estamos de nuevo en esa situación:

”Lean mis labios: No más impuestos”

Y estamos fritos a impuestos. Hoy casi todo lo que leemos y escuchamos sobre política y economía es mentira. O es, simplemente, falso. Y es una inmensa desgracia que la ocultación haya llegado hasta donde debería reinar la claridad más absoluta, a la ciencia, que se ha convertido en recetas de gremios, que las ocultan para que nadie sepa como se hacen zapatos, o si a eso vamos, cómo explica la física los problemas del universo.

Se espera hacer dinero en vez de servir al país, al menos aquí (el presidente de Finlandia viaja en vuelos de bajo coste, sirve a su país, en vez de reclamar que el país le sirva a él). Y el problema ha llegado a la ciencia, donde se oculta lo que se sabe para garantizar una parte del botín disponible.

¡Para llorar!

 

 

 

 

 

 

 

 

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Date: Thursday, 02 Aug 2012 06:55

Como profesor con más 35 años de experiencia, mi diagnóstico es claro: hemos introducido una nueva asignatura en el curriculum de la sociedad humana, y estamos suspendiendo sin parar.

De repente nos hemos metido en una geometría de corte exponencial (ni siquiera reglada, como son las euclídea, hiperbólica, elíptica y parabólica, ni tampoco en la esférica) y los métodos de navegación que tenemos no nos sirven.

Estoy unos días en la Bretaña francesa, en un intercambio de casas, un sistema barato de veranear, en vez de tirar el dinero en hoteles y apartamentos. Y dando vueltas por la región, me hago tres reflexiones: Una, no hemos cambiado el paradigma económico social que se ve en la historia de esta parte de Francia y de la Francia entera: Guerras por un palmo más de tierra que va y viene de unas manos a otras sin acabar rindiendo lo que podría haber rendido si esa tierra se hubiese repartido amicablemente. Dos: El sistema de dogmas finales, y contrapuestos entre grupos humanos: Calvinistas, que habían llegado a ”la verdad” final, y católicos, que ya tenían ”la verdad” final, que resultó, con el paso del tiempo, que ni eran verdades, ni eran, muchísimo menos, finales. Tres: Viajando entre campos hasta arriba de trigo, patatas, maíz, árboles, entre los que sobresalen las inmensas aspas de los modernos molinos de viento,  me reafirmo en que la realidad humana es la captura de la energía, de manera extra abundante, tan abundante que hasta 2007 el 90% de la población podía vivir de lo capturado por el 10% de la misma, aunque hoy es preciso cambiar ese sistema.

Este cambio debe hacerse contra la tradición de los otros dos paradigmas. Hoy en vez de católicos y calvinistas, tenemos por toda Europa y en sus extensiones culturales, los EEUU, Canadá, Nueva Zelanda y Australia, el sistema de grupos enfrentados que han llegado a ‘la verdad‘ final, la de los neo-liberales (PP, por ejemplo) frente a los PSOEeros-IU, que recibieron ‘la verdad‘ final de manos del profeta Karl Marx. Hemos cambiado poco desde las guerras de religión francesas entre católicos y hugonotes. Hoy, de nuevo, cada uno defiende ”su” verdad final, que, es claro, ni es verdad ni es final.

Y seguimos despreciando hoy, como entonces, la realidad (fíjense que no digo -verdad-) de la energía como única fuente de riqueza tanto para pobres como para los grandes señores que se matan por ridículas doctrinas, queriendo la riqueza obtenida mediante el robo en vez de mediante el reparto y la cooperación.

Estuve ayer en Josselin, un pueblo a orillas del río Oust, donde los señores de estas tierra edificaron sobre la misma roca de esquistos que cae a plomo sobre el río, un castillo tras otro. Como la economía española, que en 2007 era inexpugnable, los castillos fueron atacados y tomados siglo tras siglo. Primero los ingleses (realmente vikingos normandos con sede en Inglaterra) cuyos jefes deseaban la explotación de la fuerza de trabajo y sus mesnadas el botín que el robo producía, la misma riqueza momentánea que buscaban los españoles en Mexico y en el Perú. Luego los hugonotes que deseaban -servir- ¿? a un dios que les dejaba tirados, frente a los católicos que sencillamente deseaban el poder monolítico de uno sobre los demás.

Necesitamos cambiar esos paradigmas euclidianos, lineales.  El nuevo paradigma debe reconocer que ni hay ‘verdades‘ ni mucho menos son ‘finales‘. Que la realidad ni es lineal, ni es determinista. Esa realidad es un fluido que cambia constantemente, al que hay que adaptarse de manera constante, cambiando las ideas, rechazado los dogmas y las leyes finales.

Hace años un colega, catedrático de física él en la E.T.S. de Ingenieros Aeronáuticos, se escandalizó porque dije públicamente que el Big Bang tenía toda la pinta de una traducción a la física de las ideas del Génesis. Para él las ideas de la física eran ‘verdades finales‘. Pero las ideas de la física han cambiado tanto como las de la astronomía cuando pasó del geo- al heliocentrismo. De la afirmación arrogante de Laplace de ‘dadme unas condiciones iniciales y predeciré la evolución del universo hasta el fin de los tiempos’ al reconocimiento por Poincaré de que no se necesitan miles o millones de cuerpos para destrozar esa arrogancia: Tres cuerpos de masas similares tienen trayectorias impredectibles en sus detalles. De las creencias firmes sobre el éter, que impidieron al mismo Poincaré descubrir la relatividad, a su desprecio por parte de Einstein, de la insistencia de Max Planck sobre la naturaleza contínua de la interacción entre el campo electromagnético y la materia a su reconocimiento a regañadientes del esquema cuántico.

El nuevo paradigma, el nuevo esquema geométrico, es fluido, no reglado, no final, evolutivo, histórico, no markoviano, variable, incierto y dinámico. Necesitamos nuevas reglas de medir, nuevos compases para describir la naturaleza real, unas reglas y compases que habrá que ir cambiando con el tiempo y el aumento de nuestra comprensión.

Necesitamos enseñar a los niños (y a los mayores) métodos de estudio y no materias cerradas, pues deberan cambiar de ciencia y de profesión varias veces en su vida, y deberan aceptar ese cambio como lo normal. Ya no hay mineros, torneros, profesores de literatura o de física, abogados o médicos del riñon derecho. Necesitamos formar a los niños y a los jóvenes para que sean un día mineros y otro mecánicos, para que puedan enseñar literatura y física, para que puedan curar riñones y piernas, para que puedan defender casos en los tribunales o arbitrar acuerdos fuera de ellos. Necesitamos que la comunista se haga capitalista y evolucione a liberal, y que el ultra-católico-integrista pase por socialista y ecologista, sin resistencia y sin solución de continuidad, adaptándose de manera suave a las condiciones cambiantes que ellos mismos producen a lo largo de sus vidas.

Y consecuentemente, necesitamos una economía que se adapte de manera constante a un mundo cambiante, en el cual lo único fijo es la necesidad diaria de energía para todo lo que hacemos y pensamos.  No sabemos como hacerlo, porque las tres tradiciones que tenemos, las culturas de origen mediterráneo basadas en el dinero, las tribales basadas en el intercambio, y las orientales, basadas en la copia eterna de la tradición, han fallado y debemos aprender nuevas maneras fluidas de actuar.  Lo haremos, pero el proceso será, como todos los preocesos revolucionarios, muy doloroso.

 

 

 

 

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Date: Wednesday, 01 Aug 2012 09:42

Los seres humanos somos animales que vivimos en grupos y ese vivir social genera una dialéctica hegeliana entre las órdenes genéticas de supremacía individual, y el reconocimiento memético-cultural de la supervivencia de los grupos fuera de los cuales es imposible la reproducción de los genes que nos usan de vehículos.

Durante 200 años hemos exagerado, en unas sociedades, los rasgos genéticos, en otras los meméticos, pero incluso en las sociedades más individualistas se demanda el consenso como una garantía de corrección.

La historia nos dice que el ‘consenso’ es la garantía del error, mantenido durante siglos y milenios. El ‘consenso’ entre los calvinistas llevo a la muerte a Servet, el ‘consenso’ entre los católicos a la de Bruno. El ‘consenso’ mantuvo la teoría geocéntrica durante siglos y rechazó, durante décadas, la teoría atómica cuántica de Boltzmann. Hoy el ‘consenso’ entre científicos busca místicas materia y energía obscuras en vez de replantearse las ideas sobre el universo.

La gran revolución de Galileo fue la eliminación del ‘consenso’, y su substitución por la medida. Un ejemplo de que su esquema mental (que debería de ser el de la ciencia) no se termina de aceptar lo acabamos de ver en el Congreso de los Diputados la semana pasada, cuando a pesar de la medida del desastre económico en que está sumida España, el ‘consenso’ entre socialistas y pp-eros sigue manteniendo que todo se hizo perfectamente. Es mantener que la piedra dejada caer desde el mástil del barco llega al puente lejos el pie de ese mástil, porque el ‘consenso’ social es claro: La piedra cae y mientras tanto el barco avanza.

La revolución de Galileo elimina el ‘consenso’ social entre científicos, lo mismo que elimina ese ‘consenso’  entre las personas del resto de la sociedad, y lo substituye por la medida que puede realizar cada persona individual. Ante el ‘consenso’ de la sociedad como un todo, basta con dejar caer una bola pesada y pulida desde el mástil para comprobar que llega al puente exactamente a la misma distancia del mástil desde donde se dejó caer.

De la misma manera ocurre con el cambio climático: Basta con medir, cada persona individualmente, las temperaturas en su región, o analizar, también individualmente, los registros de temperaturas que están disponibles en todos los centros meteorológicos del mundo: Basta con entrar en ellos y bajar los datos al ordenador personal.

Un científico, que durante años ha rechazado la idea del calentamiento global, Richard A. Muller, ha desarrollado un análisis exhaustivo de los datos de la temperatura superficial del planeta, solo para verse atacado porque no ha publicado sus resultados tras el filtro del ‘peer review’ es decir, del ‘consenso’ con otros científicos.

El ”peer review” es una de las tomaduras de pelo del siglo XX y del comienzo del siglo XXI. Es exactamente el mismo análisis entre científicos que se realizó por los científicos jesuitas de la Roma del siglo XVII, ‘peers’ de Galileo y que rechazaron sus descubrimientos, para defender la ciencia oficial.

Aun así, estos científicos de hoy son un tanto bordes. Cuando Nansen decidió tratar de llegar al Polo Norte, la cubierta de hielo del Océano Ártico era gruesa e impasable. Hoy los barcos llegan a ese Polo Norte todos los Agostos. Hoy el deshielo del Ártico es un hecho, como lo es el deshielo de los glaciares americanos, alpinos y asiáticos. Es algo que cualquier persona individual puede ver, e incluso en España, sin más que desplazarse al Pirineo.  Pues bien: He preguntado a Muller sobre este deshielo y me ha contestado: ”No he hecho los análisis”, lo mismo que el Cardenal Bellarmino dice a Galileo: ”Lo que sé del universo me dice que es el Sol el que da vueltas en torno a la Tierra”. El  ‘peer review’ decidió rechazar la publicación del libro de Galileo. ¡¡Bien por los ‘peer reviews’!!

Las personas individuales, sin embargo, midieron, y cada una, sin ‘consenso’, llego a la conclusión de que lo que decía Galileo era correcto.

De la misma manera ocurre con otro sistema complejo: La economía, en la cual los émulos de Bellarmino, ante la evidencia de su deterioro, que cualquier persona individual puede constatar, insisten en afirmar que sus teorías, de equilibrio, de interacción entre dos agentes perfectamente informados, y demás axiomas, son correctas.

De la misma manera, hoy un Sr. de Valencia dice que no hay rescate para su región, y los políticos españoles siguen pidiendo a los pecheros que paguen la fiesta, aunque la evidencia dice que es esa fiesta la que esta arruinando a los ciudadanos.

Y no solo a los españoles: Los EEUU no levanta cabeza, los bancos alemanes empiezan a tambalearse, la Peugeot de Francia esta casi en bancarrota, China en realidad ha dejado de crecer (a pesar de las cifras oficiales).

Lo que falla, en la economía, como en la ciencia de hoy, es el paradigma que ambas utilizan.  En la  ciencia física, es el paradigma del determinismo, de las ecuaciones lineales, la consideración del caos como algo entretenido y marginal, y el rechazo de los sistemas complejos, que se consideran curiosidades ingenieriles sin cabida en una ciencia que predice un par de cosas con enorme precisión, pero que necesita un sinfín de aproximaciones para reconciliarse con la realidad.

En la economía, ante un sistema evidentemente fuera del equilibrio, no lineal e incierto, se sigue manteniendo el dogma neo-liberal y la idea del crecimiento cuantitativo, que ha fallado, y está fallando en todos los lugares del globo.

Estos paradigmas derivan, todos, del esquema de dogmas que se impuso en el exilio de Babilonia entre los judíos, y que se transfirió sin cambios al cristianismo y al islam, y que paralelamente se impuso en el budismo oriental y en la cultura de los antepasados de China: La idea de que hay verdades reveladas que son inmutables, y que se alcanzan en ciertos momentos de la historia. Esto ocurrió con el Excmo. Sr. Presidente, Sr. Rodríguez Zapatero, que creyó firmemente que se había alcanzado el paraíso socialista y es la idea fija de los Sres. Adelson (cuyo negocio es la mentira del juego) y  Romney, que cree, firmemente, en el paraíso neo-liberal.

La realidad es muy otra: No existen verdades reveladas, ni verdades fijas, ni siquiera en la física, en donde todas las mañanas es conveniente volver a comprobar que las leyes de Newton siguen siendo válidas. Entre muchos, casi el 99.9999…..% de los físicos, se considera que la relatividad y la mecánica cuántica, la expansión del universo y el BigBang, son dogmas inmutables. Pero también Planck mantenía como dogma inmutable la naturaleza contínua de la interacción ondas electromagnéticas-materia, y solo, cómo Muller, aceptó (a regañadientes) la realidad cuántica de la interacción forzado por -sus- propias medidas.

La realidad es la incertidumbre, la revisión constante de nuestras ideas, de nuestros axiomas y postulados, la mecánica estadística, la idea de que los sistemas físicos y sociales son fluidos cambiantes,  cuyo flujo está determinado por unas condiciones de contorno que ellos mismos cambian con su propia evolución.

Podemos vivir en la incertidumbre, porque vivimos en ella, y tenemos herramientas poderosas para su análisis y control, pero lo que no podemos, nunca, es negarla y ajustar nuestra vida a mentiras inmutables que fracasan constantemente en la historia del Universo.

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Date: Sunday, 15 Jul 2012 09:48

Leía ayer una entrevista a Fabiola Gianotti, gestora de uno de los equipos de miles de robots humanos que han analizado las trazas de los productos resultantes de las colisiones entre protones en el LHC del CERN, que han llevado a esa institución a anunciar que se ha detectado una partícula que puede ser el higgs.

Leyéndola me queda la impresión de que esta Sra. es otro de esos robots humanos, que convencidos de su propia importancia como maquinaria, no se hacen las preguntas básicas de la ciencia y del conocimiento: Como se integra lo que han visto en lo que conocemos de la naturaleza. Edward Wilson describe el comportamiento de las hormigas en sus muchos libros. Al no existir ninguna casta en los hormigueros que sintetice las acciones y el conocimiento de sus miembros, desde las centinelas hasta la reina, el ciego sistema no hace otra cosa mas que reproducirse igual a sí mismo desde hace millones de años.

Estoy leyendo estos días ”Spent”, de Geoffrey Miller, un trabajo sobre psicología y marketing. En las primeras páginas se cuenta como el autor, en sus primeras etapas de investigador, se encontró con el desafío,  en el University College de Londres, de hacer que psicólogos y  economistas de la rama de la teoría de juegos trabajasen juntos. Según cuenta, fue frustrante, porque los psicólogos se interesaban por las personas reales y los economistas teóricos  solo se ocupaban de teoremas en un mundo imaginario sin contacto con la realidad.

Los comentarios que recibo aquí y en el blog de El Mundo son muchos de ellos quejas (salvajes) porque me meto en campos que no son el mío propio, por ejemplo, la oreja izquierda del caniche, y exigen que no trate nunca de la oreja derecha, que es dominio de otros robots.

Los alumnos (¡¡¡ de Master, de Doctorado !!! ) rechazan de plano la formación para desarrollar pensamientos originales, y solo quieren que se les familiarice con técnicas ya probadas o programas de ordenador (como Excel, por ejemplo) desarrollados por otros.

Persiguiendo cada uno el monopolio de su conocimiento para mejor venderlo sin saber como funciona realmente el sistema económico y social, nos hemos convertido en robots y proletarios, mientras que los directivos de la empresa (gestores sociales, alias políticos, o CEOs de empresas privadas), carentes de la visión de conjunto (por ejemplo, el CEO de Telefónica es un abogado)  no saben como llevar esas empresas a cumplir sus objetivos.

Se ha, incluso, prostituido la ciencia de tal manera, que sus practicantes rechazan de plano el conocimiento general,  retirando el título de ‘científico’ a quien lo ejercita.

Sin embargo, la ciencia, como mero herbario linneano, como mera colección de historia a la Humboldt, carece de mucho significado, porque carece de objetivo y se convierte, como una buena parte de la ciencia económica de hoy, y de la vida social en general, en un juego, sin más meta que pasar el tiempo.

Muchas investigaciones (por ejemplo, la del higgs, según la Dra. Gianotti) tienen como ”justifiación” que la tecnología que se desarrolla en el CERN luego sirve como scanner para mirar el interior del cuerpo de las personas. Muchos resultados de bioquímica se justifican con la vaga indicación de que ”serviran para diseñar mejores medicamentos”, pero ni unos ni otros explican para que necesitamos mirar mejor el interior del cuerpo humano ni por qué necesitamos mejores medicamentos.

Si es para conseguir que la especie humana se mantenga unos millones de años como se han mantenido las hormigas, es tirar el dinero, el esfuerzo y la inteligencia, abiertamente.  Curar una enfermedad solo abre camino al ataque de otras,  a la superpoblación gigantesca de un planeta con recursos escasos, y a disipar esos recursos para vivir 5 meses más (la mitad del gasto sanitario en los EEUU se realiza para conservar con vida a las personas en sus 5 meses últimos de vida) .

Nos falta una ciencia sintética que interrelacione entre sí todos los conocimientos que ya tenemos y que vamos adquiriendo, una ciencia de la interacción entre las ciencias analíticas, que permita un avance que hoy, particularmente, está frenado.

El higgs es una pieza de un modelo, no de la naturaleza, sino de los choques de partículas subprotónicas a altas energías, ¡¡ propuesto hace 60 años !! La mecánica cuántica ha tenido éxitos asombrosos (mediante aproximaciones que la convierten en semiclásica) en el diseño de nano-materiales pero, tras 80 años, es incapaz aún de explicar sus propias contradicciones, resolviéndolas con un acientífico ”a nivel cuántico las cosas pasan de otra manera” como  cuando se decía en Salamanca, o en Bolonia ”a nivel del cielo las leyes son distintas de lo que ocurre en la Tierra”.

Se postulan místicas materia y energía obscuras, en un escapismo acientífico que rechaza replantearse las ecuaciones de la relatividad general.

El ADN se ha convertido en herramienta policial, pero nadie es capaz de explicar por qué si compartimos un noventa y mucho por ciento del ADN con los chimpancés, somos tan distintos a ellos, o por que dos hermanos reaccionan de manera diferente a estímulos sociales o incluso a las enfermedades.  Hemos lanzado sondas espaciales que han salido ya del sistema solar, pero nuestro conocimiento experimental de la corteza terrestre no alcanza a 20 kilómetros de profundidad, en un planeta que tiene 6371 km de radio medio.

En la ciencia económica nos dedicamos a la teoría de juegos, sin ser capaces ni de explicar las crisis, ni de predecirlas, ni de dar soluciones reales una vez que se han producido.

Nos falta una visión global y sistemática del mundo interactivo, desde las escalas subprotónicas a las intergalácticas, desde las interacciones entre átomos y moléculas a las interacciones humanas.

Hoy es posible conseguir ésto, puesto que el conocimiento de todo esta al alcance de pulsar una tecla en Internet.

Debemos desarrollar formación y cursos, simposia y reuniones en esta dirección.

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Date: Friday, 13 Jul 2012 07:00

Soy un pesado, porque (creo) soy un científico, es decir alguien que se pregunta y se pregunta hasta que encuentra la respuesta a lo que no entiende.  Y no entiendo esto de la ”confianza” de los -mercados-, de los inversores.

Paul Krugman, de quien no consigo tampoco entender muchas de sus afirmaciones, tiene una que sin embargo es fácilmente inteligible: Los países no son como las personas o cómo las familias, y las reglas que rigen su economía no son las de ”baje usted al bazar y guíese por él”.

Dejando aparte el hecho de que la idea de los ”mercados” es más falsa que las balas del Equipo A,  los países no acceden a los ”mercados” sino a una ventanilla monopolística que regula lo que tienen que pagar.  La idea de los ”mercados” es falsa porque ninguno de nosotros  compra lo más barato que hay, sino lo más barato que le ofrecen. Un comerciante no es capaz de ofrecer lubinas de 0.75kg a 0.75 euros cuando el resto de los pescaderos las ofrecen a 7.5 euros . Si no lo puede hacer, no existe el ”mercado”. En el ”mercado” real no hay coches similares a 1000 y a 100000 euros, todos valen lo mismo dentro de una variación de un 5%, todos tienen la misma potencia y los mismos acabados, de forma que uno no compra un coche por razones económicas, sino sociales (el equivalente de las razones políticas de los países).  Es muy posible que si yo quiero una cierta pintura, la haya más barata a 500 kilómetros de donde yo vivo, pero no voy a ir allí a comprarla, así que compro una pintura más cara al lado de donde vivo.  No juego al ”mercado”.

Leamos esto de aquí debajo:

Financial markets, which rose after the E.U. summit, have been trending downward since, as investors registered disappointment at a lack of strong measures from the European Central Bank and pessimism that the summit agreements will be implemented swiftly.

¿Qué quiere decir ésto?  ¿Son tan tontos los ‘inversores’ que pueden pensar que las cosas cambian de un día para otro? ¿Qué si el Gobierno de España cierra las universidades y los hospitales públicos al día siguiente va a haber 70 universidades privadas que cobren 10 veces las matrículas que cobran las públicas? ¿Qué si se cierran los hospitales públicos al día siguiente un millón de españoles, o de italianos, van a pagar un millón de euros cada uno por una operación de cáncer? ¿O que si el estado pone en la calle a un millón de enchufados que cobran 30000 euros cada uno, inmediatamente las empresas privadas van a producir mejor con un millón de trabajadores más, o que ese millón va a seguir comprando?

¿Son tontos, los inversores? De Nathan M. Rotschild se decía que no conocía nada de literatura, de arte o de ciencia, solo sabía comprar y vender. Pero siendo tontos no lo son tanto como para no darse cuenta de lo de arriba.  Lean o vean el último capítulo de ”El Halcón Maltés” de Dashiell Hammett.

Así que yo soy incapaz de entender (y por eso sigo investigando) quien y cómo puede decir  ”investors’ dissapointment” y con qué fines lo dice.

Es como Johannes Kepler tratando de entender los epiciclos de su jefe, Tycho Brahe. Realmente no podían ser, la naturaleza es complicada, pero no es tan complicada como la suponía Brahe.

Si los inversores no pueden ser tan tremendamente tontos, ni tan lerdos cómo para tirar piedras sobre su propio tejado (las economías de los EEUU y de China ya están empezado a notar la falta de demanda desde Europa), no queda más explicación que la equivalente a por qué los españoles se compran un coche u otro, qué es por su forma exterior, independientemente de su precio, sus prestaciones o su seguridad: Es decir por razones sociales.

La única explicación científica que queda sobre el párrafo del  New York Times del 09/07/2012 que cito de nuevo:

Financial markets, which rose after the E.U. summit, have been trending downward since, as investors registered disappointment at a lack of strong measures from the European Central Bank and pessimism that the summit agreements will be implemented swiftly.

es que hay quienes están dispuestos a perder con tal de conseguir, si no dinero, poder.

Si esto es así, y no hay otra explicación, entonces la respuesta española y europea no puede ser seguir aplicando ‘strong measures’, sino aprestarse a la defensa y empezar a producir como locos para atacar por nuestra cuenta, puesto que el refrán, como todos los refranes, es cierto cuando dice que no hay mejor defensa que el ataque.

Alemania ya está produciendo, y España tiene el tejido productivo intacto, pero falta inundar el mercado de productos de alta calidad y bajo precio. Y esto se puede hacer, porque sabemos hacerlo. A ésto sí se apuntan con alegría todos los ciudadanos, y sí se ponen a trabajar como pide el Excmo. Sr. Montoro, más horas y mejor.

Pero ordenar trabajar más horas solo para pagar deuda que de cualquier forma sube y sube, lo único que consigue es que el rendimiento de cada español que trabaje más horas para no vender, caiga por hora trabajada más que el aumento de horas legislado.  Un funcionario puede procesar 6 expedientes por hora, o 3. Un mecánico en un taller puede arreglar un coche por hora o tardar dos horas en hacerlo.  Si las

”strong measures”

que piden los ¿inversores?

son despedir a millones de empleados (enchufados, a dedo, …, pero empleados), cerrar universidades y hospitales, aumentar lo que el estado se lleva en impuestos (¡¡ y los que proponen estos son los defensores de una economía liberal !!), subir los precios y eliminar los créditos, es meridianamente claro que lo que están pidiendo es la ruina de Europa por motivos que tienen nada que ver con la economía.

Así que dejemos ya de hablar de razones económicas y busquemos cual es la realidad que hay detrás de todo esto.

Si esto no es así, necesito una explicación racional y detallada, es decir, los españoles necesitamos una explicación racional y detallada.

Yo creo que es como digo, y que entre todos debemos reclamar con voces cada vez más fuertes, no que se mantengan estructuras obsoletas, (un estado de bienestar que no produce ni nos deja atacar a los que nos atacan. El estado de bienestar es una consecuencia de la riqueza, que aparece cuando esta es mucha, pero  no un objetivo a perseguir) ni se siga multiplicando la disipación por 17,  sino que se ponga en marcha hoy, no en 2016, un esquema productivo que compita en buena lid con el resto de los que hay en el mundo. Hoy, porque no sirve de nada arreglar las cosas dentro de 4 años.  Por ejemplo, no a las subvenciones al carbón, que no vende nada y sale más caro que el importado, sino poner a los mineros, por ejemplo, a producir turbinas eólicas mejores y más baratas que las que están inundando el mercado hoy, las chinas, solo por elegir algo de tremenda actualidad.  Sabemos hacer cosas y las podemos hacer baratas.

¡¡ Pongámonos a hacerlas !!

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Date: Wednesday, 11 Jul 2012 14:44

Lo más importante de la vida de los seres humanos y de cualquier institución es tener completamente claros los objetivos que se proponen, y que esos objetivos sean alcanzables. Sin esa claridad de objetivos fracasan las empresas vitales e institucionales.

Por ejemplo, la felicidad es una consecuencia en la vida, no un objetivo vital.

En todo lo que escribo insisto en la necesidad de definiciones muy claras de los téminos que vamos a utilizar. En matemáticas, los teoremas son tan válidos, si están bien hechos, solo como válidos sean los axiomas, por otro nombre, definiciones.

¿Qué es la universidad?

Para saber lo que es una cosa es siempre conveniente irse a los extremos. Por ejemplo, para saber lo que es la belleza es conveniente tratar de definir la extrema fealdad.

La universidad no es un instituto de investigación. El CSIC, el CNRS francés, la Max Planck Gessellschaft alemana, no son universidad. Realizan investigaciones, pero no enseñan a investigar, ni propagan sus métodos o resultados.

Los centros de enseñanza sin investigación no son universidad, son meramente colegios. Pueden enseñar perfectamente lo que otros han hecho, pero no transmiten ideas vivas.

Las bibliotecas nacionales, locales, no son universidad, pues no guardan lo que en la universidad se hace.

La investigación no tiene como objetivo conseguir patentes, ni métodos industriales, ni crear puestos de trabajo, como decía hace unos meses una multi-premiada investigadora española.

La educación universitaria no tiene como objetivo formar personas para que encuentren un trabajo, ni crear puestos de trabajo. Si se encuentra trabajo, si se crean puestos de trabajo, ésto es una consecuencia de otra cosa, no un objetivo de la universidad.

¿Que qué otra cosa es consecuencia?

Del conocimiento.

La universidad es una institución cuyo único y exclusivo objetivo es crear, conservar y transmitir el conocimiento.  Todo lo demás, y es gigantesco, es consecuencia de ésto, pero eso demás no puede ser el objetivo directo de la universidad. Si se invierten los términos, y se busca eso demás, fracasa la institución, y lo que es peor, no se consigue lo que se busca, empleo, riqueza, bienestar, calidad de vida.

Es como lo que he contado ya aquí en los últimos ‘posts’: En física teórica se dice, ignorando la relación causa-efecto, que la rotura de simetría causa la existencia de partículas. Dos guantes son simétricos especularmente. Si rompo uno de los guantes, deja de haber simetría, pero no puedo, de ninguna manera, romper un guante manipulando la idea teórica de rotura de simetría. La fuerza de la gravedad genera aceleración en los cuerpos que caen en la superficie de la tierra, pero la aceleración de esos cuerpos no genera la masa de la Tierra que los atrae hacia su centro.

En matemáticas, a=b implica b=a, pero en física las ecuaciones no son igualdades, sino relaciones causa-efecto, algo que, por lo que se lee en muchos libros de texto, olvidan muchos físicos, encandilados por la belleza de las matemáticas.

Y el cononocimiento no son detallitos concretos. El conocimiento es una actitud ante la vida, es un querer saber, es un método de análisis de todo lo que vemos, oímos y experimentamos. Es una actitud de tratar siempre de encontrar la explicación racional, probada mediante la búsqueda de la realidad y el rechazo radical de la virtualidad, que nos permite ir entendiendo lo que nos rodea, incluidos nosotros mismos , e ir diseñando cada instante el mejor camino para avanzar. Si hacemos ésto, avanzamos en riqueza, empleo, bienestar, calidad de vida, como consecuencia de la búsqueda constante del conocimiento. Si buscamos directamente estas últimas cosas fracasamos.

El conocimiento se consigue mediante el entrenamiento que solo puede proporcionar una universidad en la cual los profesores son investigadores, los investigadores son profesores y cada profesor se ocupa, además, de conservar el conocimiento que crea y transmite. Esa creación es imposible sin los alumnos, y esa transmisión es imposible sin la creación y la conservación. El conocimiento es algo que no se enseña, pero que se aprende, en las universidades de verdad.

En los últimos tiempos, y debido, quizás, a que los gestores que desde los ministerios tienen que decir que se quiere de la universidad no son universitarios, aunque puedan ser funcionarios con destino en la universidad, se está llevando a ésta por una senda que ha producido el olvido de su único objetivo.

Estamos estos días, por motivos que no se pueden entender, avanzando por este camino.

Por ejemplo: Se insiste en que las carreras (hoy llamadas ‘grados’) o los másteres, tengan un cierto número de alumnos para impartirse. Y ¿cómo se determina ese número?

Pongamos un ejemplo bien gráfico: Una orquesta sinfónica consta, normalmente, de 100 músicos. De ellos hay, digamos, 15 primeros violines y 15 segundos violines. Si miramos criterios numéricos, podemos decir que con un primer violín y un segundo violín, una viola, un cello y un contrabajo podemos tocar todas las notas que ha escrito el compositor, y que además, dejar que la gente emplee 2 horas de su tiempo escuchando música es una pérdida total de tiempo.

Si los alumnos de filología hebrea en una universidad española son 3, ¿debemos suprimir esa carrera?

Los ”expertos” en educación dirían que sí: El coste es muy elevado, y según ellos, con la filología hebrea no se consigue que los españoles encuentren puestos de trabajo en fábricas, por ejemplo de coches, o talleres de costura, que es lo que vende objetos.

Dirían que lo que se necesite saber de filología hebrea se puede coger de lo que sobre ella investiguen en Israel.

Este es el tremendo, gigantesco error de esos ”expertos” en educación. El objetivo de una carrera en filología hebrea (y este es exclusivamente un ejemplo como hay otros doscientos) no es producir unos artículos, un ‘número’ de tesis que se añadan a otros ‘números’ de tesis leidas en una universidad (sin tener en cuenta lo que esas tesis digan) de manera que se pueda hacer un cociente entre número de profesores dividido por número de tesis (que pueden estar vacías de contenido).

El objetivo de una carrera en filología hebrea (un ejemplo, repito) es que  dentro de España haya al menos una persona que, ella, y no otras en Israel, conozca la historia española, e isralelita, lo que se escribió en hebreo, la tradición de Toledo, una parte básica de por que España es España, lo conozca, lo investigue, lo transmita y lo entregue para guardar y compartir. Es ese ‘conocimiento’ en todos los campos del saber lo que permite que un país sea rico, genere empleo, y esté a la cabeza de sus pares.

Si se busca la enseñanza mecánica, si, puesto que el objetivo no es el conocimiento, sino la estadística, los records Guinness, se pone a los profesores a dar clases mecánicas y a realizar exámenes tipo test, se pone a esos mismos profesores a buscar contratos y proyectos, a validar de acuerdo con normas que solo buscan medias, desviaciones estandar, y encuestas estudiantiles, validar, según criterios estadísticos, programas de enseñanza, a realizar investigaciones mecánicas, a formar parte de comisiones que solo discuten medidas estadísticas, a formar parte de tribunales de examen de alumnos, y candidatos a profesor, en los cuales solo se evalúa el peso de hojas rellenas de inanidades, el número de publicaciones, o de respuestas proporcionadas, cuando se hace todo ésto, se muestra que el objetivo de la universidad no es la creación, conservación y transmisión del conocimiento, sino la mera estadística, y esto lleva, en unos años (y ya ha llevado) a la pérdida de un espíritu social que busque conocer para hacer mejor,  y solo quiera aumentar el número de coches, de apartamentos sin ocupar, de AVEs vacíos, de aeropuertos sin aviones y de estudios de cine sin actores. Número y tamaño, en vez de calidad y conocimiento.

La enseñanza y sobre todo la universidad, es lo que marca cómo es un país.

Una universidad cuyo objetivo es la estadística, genera un país sin resultados ni ambiciones. Mediocre. Intervenido.

¿Podríamos volver a una universidad en la cual la estadística desaparezca y solo se valúe el conocimiento generado, conservado y transmitido?

 

 

 

 

 

 

 

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Date: Wednesday, 11 Jul 2012 11:25

Hace unos días escribí un comentario sobre el higgs (con minúscula, como protón, electrón, fotón,….). Uno de los comentaristas a lo que yo había escrito se marcó las siguientes frases:

Los físicos de partículas entendemos muy bien todo eso por lo que Vd pregunta, con preguntas mal formuladas. Por no hablar de la envidia rencorosa a los que se ocupan de Física fundamental.”

He hecho una réplica a este comentario, y esa réplica me da oportunidad para escribir aquí sobre problemas actuales en la física de hoy.

Un problema es el mal uso que se hace de las definiciones. Por ejemplo, en multitud de libros se escribe lo siguiente:

The Big Bang

…. just after the Big Bang. In its early stages the Universe was simpler than it has ever been. It was very hot and in a state of Thermal Equilibrium, that is its temperature determined all its other properties.

¿Qué temperatura? La temperatura se define en la física como la energía cinética media de los cuerpos. Pero es muy dudoso (y en el modelo estándar se afirma que a muy altas temperaturas las partículas carecen de masa, es decir, son ondas de un campo, ¿fotones? ) que hubiese partículas (con masa) moviendose a muy altas velocidades  para generar muy alta temperatura. De hecho no lo podemos ni validad ni medir, ni repetir el experimento. Puede ser que de lo que se hable sea la frecuencia de las ondas electromagnéticas que corresponden a la radiación del cuerpo negro a 15 millones de kelvin. Puede ser. No lo sabemos porque el que escribe no lo dice. Quizás no lo sepa.

Ahora, si very hot quiere decir frecuencias muy elevadas, ¿de qué? Si es de radiación electromagnética, ¿qué cargas oscilando generan esa radiación EM? Falta mucho detalle  y definir los téminos de los que se habla.

Just after the Big Bang, temperatures were so high that particle pairs could be created purely out of the heat energy present.

Esto es ininteligible. No hay ”heat energy”.  El calor (heat) es un flujo de energía que atraviesa paredes materiales o virtuales de los sistemas. ¿Que se quiere decir por ”saliendo de la energía del calor presente?

En otras partes de las descripción del modelo estándar se dice:

La rotura de simetría causa que las partículas se unan, adquieran masa, se conviertan, …..

Vamos a ver: La simetría es una propiedad esencialmente geométrica (si se introduce el tiempo, difícil, por no decir imposible, de entender, puesto que el tiempo es una variable histórica, evolutiva, y los sistemas no son nunca iguales antes y despues , al menos no los sistemas de la naturaleza con los que podemos experimentar hoy, sometidos a un número del orden de quatrillones (españoles) de interacciones de todos con todos. De los sistemas con los que no podemos experimentar no podemos decir nada con precisión, o podemos decir cualquier cosa).

Por ejemplo, una escalera de caracol puede girar en sentido horario. Su simétrica gira en sentido antihorario, ambas subiendo. Son especularmente simétricas, lo mismo que los guantes y los huracanes en el hemisferio norte y en el sur, del planea Tierra.

Yo puedo romper la simetría entre ambas escaleras rompiendo las escaleras, o los guantes, o trasladando de lugar los huracanes, pero no puedo romper las escaleras rompiedo la simetría.  Si utilizamos un símil biológico, el ADN controla parte de lo que yo soy (solo parte, otra parte la controla mi entorno). Pero yo no controlo mi ADN. Las cosas en el mundo tienen simetrías rotas, pero la rotura de simetría no hace cosas en el mundo. No la hacen a menos que rotura de simetría quiera decir realmente un martillo que rompe el espejo, o la escalera, o unas tijeras que cortan el guante. Pero si es así, hay que decirlo, hay que especificar el mecanismo por el cual se rompe la simetría, no dejar dicho: La rotura de simetría causa ……

Y aquí no vale que a nivel de partículas ¿elementales? las cosas son distintas que a nivel macroscópico, porque eso no es ciencia. Podemos encontrar fuerzas distintas a distintos niveles, pero son fuerzas. Si el mundo es uno distinto según el nivel a que lo estudiemos, entramos en religión donde las leyes para los ángeles son distintas de las leyes para los seres humanos. El gran descubrimiento de la ciencia es que solo hay un universo.

Cuando leo cosas sobre la dualidad onda-corpúsculo y leo que ‘Es que a nivel atómico las cosas son distintas de a nivel humano y los objetos pueden ser simultáneamente dos enes contradisctorios, blanco y nego, simultáneamente ying y yang“, me pongo malo, porque veo que volvemos a la mística, en vez de avanzar en la razón.

Y la mística es lo contrario de la ciencia, en el sentido de que mística es todo, es el mundo de las películas Matrix, es un mundo sin reglas, todo es posible sin mas que quererlo. Eso no es el mundo real.

Los teoremas matemáticos son solo tan ciertos como lo sean los axiomas de los que parten, pero las matemáticas no pueden validar sus propios axiomas. Lo realmente importante en la ciencia es garantizar que los axiomas, las definiciones, aquello de lo que hablamos es correcto, no es contradictorio, y concuerda con lo que equipos independientes miden en laboratorios separados, y que compitan entre sí.

El mejor ejemplo de lo que es la ciencia es lo que se hizo con la fusión fría: Cuando se publicó que se había encontrado, una veintena de laboratorios absolutamente desconectados entre sí se pusieron a la tarea de comprobar lo que se decía en esa publicación. No fue posible aceptar nada de lo que allí se decía. La fusión fría quedó como un fiasco.

La ciencia no es consenso. La mejor ciencia es la de dejar caer dos bolas del mismo diámetro y pulimento y distintos materiales de densidades muy diferentes, y comprobar, cada uno por sí mismo, que llegan simultáneamente al suelo, si saliero de manera simultánea dentro de laprecisión que maneje cada uno. Si 7000 millones de personas establecen un consenso de que dos bolas, una de acero, otra de madera, de igual diámetro y pulimento en su superficie, dejadas caer desde una torre de 122,625 metros de altura en el mismo momento llegan una al suelo en 3 segundos y la otra en 7, y mido y observo que ambas llegan exactamente 5 segundos despues de haberlas dejado caer, el consenso de 7000 millones se convierte en lo que son los programas electorales de los candidatos a presidentes de gobierno de España: basura.

Cuando la ciencia necesita 10 páginas de ecuaciones para explicar fenómenos que solo se deducen a través de múltiples pasos de resultados de experimentos no repetibles por laboratorios absolutamente independientes, o de observaciones de hechos irrepetibles en la historia del universo, hemos entrado en un ciencia que tiene un tufillo a virtual, a mística, a religión, esas actividades mentales en las que todo es posible, porque todo esta controlado por algun ente que puede crear pegasos, centauros, sirenas y minotauros.

Los rabinos de la religión hebrea dicen que pueden pasar una vida entera, 24 horas cada dia, 7 días a la semana, mirando y reordenando,  reflexionando y meditando sobre las inconsistencias de un texto que por definición es correcto, aun cuando evidentemente es una colección disjunta de escritos inconexos.

Los teólogos de Salamanca, de París, de Bolonia, podían pasar sus vidas enteras pensando cuantos ángeles cabían en la cabeza de un alfiler, y matarse por ello. Si hubiesen podido hacer el experimento las disputas se habría acabado. Y como no lo pdían hacer, no valía la pena discutir sobre eso. Si no podemos realizar experimentos controlados, repetidos en laboratorios independientes, u observaciones de eventos cuyas condiciones iniciales son similares dentro de la precisión de nuestros aparatos de medida (el clima, por ejemplo, en el cual la condición inicial de hoy e similar a la de ayer y a la de mañana), lo que nos dice cierta física es casi del mismo tipo que lo que nos decía la religión. Si para entender una observación o el resultado de un experimento se necesitan 100 páginas de ecuaciones, entonces la ciencia se convierte en los misterios iniciáticos de Eleusis,

Lean, si quieren esto, que parece sacado de una pelúcula de Matrix, pero es de un texto sobre física de altas energías. Piensen en loq ue remarcado en rojo.

In physics, a virtual particle is a particle that exists for a limited time and space. The energy and momentum of a virtual particle are uncertain according to the uncertainty principle. The degree of uncertainty of each is inversely proportional to time duration (for energy) or to position span (for momentum).

Virtual particles exhibit some of the phenomena that real particles do, such as obedience to the conservation laws. If a single particle is detected, then the consequences of its existence are prolonged to such a degree that it cannot be virtual. Virtual particles are viewed as the quanta that describe fields of the basic force interactions, which cannot be described in terms of real particles. Examples of these are static force fields, such as a simple electric or magnetic field, or the components of any field that do not carry information from place to place at the speed of light (information radiated by means of a field must be composed of real particles). Virtual photons are also a major component of antenna near field phenomena and induction fields, which have shorter-range effects, and do not radiate through space with the same range-properties as do electromagnetic wave photons. For example, the energy carried from one winding of a transformer to another, or to and from a patient in an MRI scanner, in quantum terms is carried by virtual photons, not real photons.[1]

The virtual particle forms of massless particles, such as photons, do have mass (which may be either positive or negative) and are said to be off mass shell. They are allowed (¿por quien están autorizadas a tener mas? ¿Por el demiurgo?) to have mass (which consists of “borrowed energy”[citation needed]) because they exist for only a temporary time, which in turn gives them a limited “range”. This is in accordance with the uncertainty principle, which allows (los principios son resúmenes de observaciones, y no permiten ni dejan de permitir nada!! ¿Que ciencia es ésta en la cual una linea escrita ”permite” cosas?) existence of such particles of borrowed energy, so long as their energy, multiplied by the time they exist, is a fraction of Planck’s constant. Possession of mass also allows single virtual photons to be more easily created and emitted from single charged elementary particles, something that cannot happen for massless photons, without violating conservation of momentum and energy (single real photons are always created and emitted from systems of two or more particles). For particles that do have a rest mass, their virtual forms still violate the energy-momentum relation of special relativity, in having a mass more or less than predicted by the relation:

E2 − p2c2 = m2c4.

For this reason, the force-carrier particles are generally massless – the primary exception being the W+/- and Z0 bosons of the weak interaction.

The concept of virtual particles is closely related to the idea of quantum fluctuations. Virtual particles can be thought of as coming into existence as quantities, such as the electric field, which fluctuate around their expectation values as required by quantum mechanics.[2]

¿No es esto realmente basura?

 

 

 

 

 

 

 

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Date: Thursday, 05 Jul 2012 07:56

Ayer se publicitó que el CERN habia encontrado indicios fiables de la existencia de una partícula de 125 MEV de masa, que debe ser la excitación del campo de Higgs, o mas correctamente, de Englert-Brout-Guralnik-Hagen-Kibble-Anderson-Higgs: EBGHKAH

Asumamos que se ha encontrado esa excitación, esa onda de grupo del campo EBGHKAH. ¿Cual es su importancia?

La importancia real es que quita un tapón a la física. Ya tenemos toda la estructura que necesitamos a niveles sub-protónicos. Ahora podemos, ¡ por fin ! ponenrnos a hacer dinámica, a estudiar interacciones, sistemas complejos de propiedades emergentes.

Existe el campo de Higgs y es el que proporciona la -masa- a las partículas del universo. Pero ¿Qué es el electrón sin masa?  Carece de existencia. Y si la masa la proporciona el campo EBGHKAH, ¿es el electrón una excitación de ese campo?

Y hay un problema muchísimo mayor: Si la masa de las partículas la proporciona el campo EBGHKAH, ¿cómo tiene masa el boson EBGHKAH? ¿Se la proporciona a si mismo?

El nombre ”particula dios” está buen puesto: Es una partícula que se define a si misma.

Tenemos aqui unas cuantas preguntas esenciales o fundamentales de la nueva física.

 

 

 

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Date: Wednesday, 27 Jun 2012 12:41

En 1729 un clerigo inglés escribía: ”Una propuesta modesta para impedir que los hijos de los pobres de Irlanda sean una carga para sus padres y el país y para hacerlos beneficiosos para el público”, con un éxito arrollador.

Yo, aunque no soy clérigo, quiero presentar aqui tambien dos modestas propuestas para arreglar los problemas de España: Y además me gustaría que el Excmo. Sr. Rajoy las llevase a la reunión de la Unión Europea del Jueves 28/06/12.

La primera es eminentemente razonable ante la situación de agobio por la que pasan nuestras finanzas, y esos déficit que no se embridan. Es cerrar todas las universidades, institutos y colegios, sine die. Los profesores no cobraríamos, pero al menos gozaríamos de unas vacaciones indefinidas (buscando hierbas por el campo, eso si, para engañar el hambre). Los alumnos, a disfrutar de la vida sin la chorrada esa de los estudios y los exámenes; y los padres se ahorrarían matrículas, uniformes y libros de texto.  Bajaría el déficit en 0.0000001 puntos, al menos.

La segunda propuesta no es mía, es de una amiga, que la recibió de su hermano Antonio: Debemos dejarnos de paños calientes de una vez. Cada uno de los españoles (45 millones) cogemos lo que tengamos, digamos 1000 euros cada uno, los ingresamos en los bancos, no en nuestras cuentas, sino en las de los banqueros, y luego nos sentamos a morir de hambre en los estadios vacíos de las ciudades. Con la caló que cae, en un par de dias, deshidratados, desaparecemos y con nosotros, desaparece el problema. El Sr. Rajoy podrá llamar a la Excma. Sr. Merkel y decir: ”Problema resuelto. 45 millones menos de clientes para Alemania. Hemos cumplido”

El Autor de  ”A modest proposal …” era Jonathan Swift, y su propuesta, aún mas cruel que la de arriba, pero perfectamente racional, era que los niños de los pobres de Irlanda sirviesen de alimento en las mesas de los ricos de Inglaterra.

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Date: Wednesday, 27 Jun 2012 06:24

Todos los análisis económicos indican que es difícil aumentar los ingresos del estado. La razón es bien sencilla. Si se aumentan los impuestos, por ejemplo, a la clase media, estas personas compran menos bienes y servicios, con lo cual se reducen los impuestos de gasolina, e IVA. Si se rebaja a la mitad, por ejemplo, el sueldo de los funcionarios, cae automáticamente de manera radical la actividad económica, y el Estado se arruina aún más.

La verdad económica por excelencia, que olvidan todos los políticos, empresarios y economistas es la verdad de Henry Ford: Para vender coches los obreros tienen que ganar suficiente para comprarlos. Para que el Estado tenga dinero los ciudadanos deben de ser ricos para pagar sus impuestos.

Mientras esta verdad tan tremendamente simple no vuelva a entrar en las cabezas de madera de aquellos, seguiremos deslizándonos por el camino de la miseria.

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