Date: Fri, 24 May 2013 16:04:26 +0200
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- Palabras que no dicen nada
Excursión a las baterías de costa de Cartagena (I)
http://mejugenia.blogspot.com/2008/08/excursin-las-bateras-de-costa-de.html
Text:
Si algo tiene Cartagena y su costa es que son un enclave militar importante. O, al menos, lo fue. Allí se encuentra tanto un importante cuartel militar de Marina como una importantísima fábrica de barcos (o astillero, en fino, llamada antiguamente Bazán y ahora Navantia). Históricamente, el puerto de Cartagena tuvo una importancia estratégica en el Mediterráneo que, con el paso de los años y para desgracia de la ciudad, se ha ido diluyendo y ahora se pretende recuperar.
Todo este rollo de introducción viene a cuento de contaros una de las excursiones de verano que he hecho, en compañía de Manifacero, autor del blog El Enemigo del Pueblo. Residente en la capital del reino, venía a pasar unos días en Murcia city en compañía de la familia y habíamos quedado en vernos y hacer una excursión por las antiguas baterías de costa (puestos militares defensivos) de Cartagena. Los lugares elegidos eran el archifamoso Castillitos y el Monte de las Cenizas, ambos abandonados por Defensa (no están en uso, siguen perteneciento al Ministerio de Defensa, pero tienen la clasificación de "taponadas")
Quedamos en que me recogería en mi casa de la playa y partiríamos rumbo hacia la aventura. Yo me encargaba de la comida y el de conducir. Tras atravesar la bonita carretera que va del Puerto de Mazarrón a Cartagena por los pueblos de Tallante, Cuesta Blanca y los Molinos Marfagones, nos metimos por "Quitapellejos" a Cartagena y a su puerto, pasando por el Cuartel de Marina, la Plaza de Héroes de Cavite, esquivamos a los ocupantes de un trasatlántico y nos dirigimos hasta la Cofradía de Pescadores, donde tuvimos que reprogramar el GPS para que nos llevara a Portmán (como veis, semos modernos y llevábamos tecnología punta).
Una vez camino de Portmán, llevamos cuidado de no pasarnos la salida, que está un poco así de repente. Y llegamos a lo que fue, en su día, el antiguo embarcadero del pueblo y que, tras años y años de contaminación minera se ha visto obstaculizado por toneladas y toneladas de sedimentos de la misma, transformando su famosa y preciosa bahía en esto:
Aparcamos y nos dispusimos a subir al Monte de las Cenizas por la pista de tierra que hay, cerrada al tráfico rodado y sólo accesible a pie o en bicicleta. Nos cruzamos con varios caminantes y ciclistas durante la ascensión, que se hace un poco dura si, como yo, estás gordo de más y hace tiempo que no te mueves. Pa' que me entendáis, no hacía más que verle los gemelos al Manifacero, que me di cuenta que los tiene bien duros de andar por los pasillos de los juzgados de Madrid. Pero, de repente, al torcer una curva después de una hora de subida entre agradables sombras de pinos, te encuentras con esto:
Supongo que el que tuvo la suerte (o desgracia) de encargarse de la edificación de la dichosa batería allá por los años '20 del S. XX dijo: "se vais a acordar de mí, joputas" y decidió utilizar sus conocimientos de arquitectura antigua para darle "vidilla" al menos, a la entrada. Y es que lo de las serpientes da mucho juego...
Ahora ya venía lo interesante, las visitas a los pozos.

Entrada del Pozo nº 2 de Cenizas

Vagoneta de transporte de explosivos del Pozo nº 2 de Cenizas

Maquinaria de los cañones del Pozo nº 2 de Cenizas

Almacén para munición
Todo esto que veis tan bien iluminado, en realidad estaba oscuro como la boca del lobo, nos alumbrábamos con linterna y si las fotos salen así es gracias al potente flash de la cámara de Manifacero. Había que llevar un cuidado extremo, porque toda la maquinaria va sobre raíles, que están súpermegaengrasados y listos para su utilización en el caso de que se necesitaran.
Salimos del pozo y nos metimos por el resto de las instalaciones, encontrándonos simpáticas amiguitas:
E instrucciones de disparo:
Lo interesante de la Batería de Cenizas es que las edificaciones se encuentra "camufladas" a ras de tierra y desde arriba debe dar el aspecto de que no hay más que árboles y dos enormes cañones:
Ahora, lo que impresiona hasta más no poder es encontrarte con los cañones, hay dos así:
Después de lo agradable de la visita, decidimos marcharnos a tomarnos un baño y comer.
Pero lo contaré mañana, que bastante rollo he soltado ya hoy.
Todo este rollo de introducción viene a cuento de contaros una de las excursiones de verano que he hecho, en compañía de Manifacero, autor del blog El Enemigo del Pueblo. Residente en la capital del reino, venía a pasar unos días en Murcia city en compañía de la familia y habíamos quedado en vernos y hacer una excursión por las antiguas baterías de costa (puestos militares defensivos) de Cartagena. Los lugares elegidos eran el archifamoso Castillitos y el Monte de las Cenizas, ambos abandonados por Defensa (no están en uso, siguen perteneciento al Ministerio de Defensa, pero tienen la clasificación de "taponadas")
Quedamos en que me recogería en mi casa de la playa y partiríamos rumbo hacia la aventura. Yo me encargaba de la comida y el de conducir. Tras atravesar la bonita carretera que va del Puerto de Mazarrón a Cartagena por los pueblos de Tallante, Cuesta Blanca y los Molinos Marfagones, nos metimos por "Quitapellejos" a Cartagena y a su puerto, pasando por el Cuartel de Marina, la Plaza de Héroes de Cavite, esquivamos a los ocupantes de un trasatlántico y nos dirigimos hasta la Cofradía de Pescadores, donde tuvimos que reprogramar el GPS para que nos llevara a Portmán (como veis, semos modernos y llevábamos tecnología punta).
Una vez camino de Portmán, llevamos cuidado de no pasarnos la salida, que está un poco así de repente. Y llegamos a lo que fue, en su día, el antiguo embarcadero del pueblo y que, tras años y años de contaminación minera se ha visto obstaculizado por toneladas y toneladas de sedimentos de la misma, transformando su famosa y preciosa bahía en esto:
Aparcamos y nos dispusimos a subir al Monte de las Cenizas por la pista de tierra que hay, cerrada al tráfico rodado y sólo accesible a pie o en bicicleta. Nos cruzamos con varios caminantes y ciclistas durante la ascensión, que se hace un poco dura si, como yo, estás gordo de más y hace tiempo que no te mueves. Pa' que me entendáis, no hacía más que verle los gemelos al Manifacero, que me di cuenta que los tiene bien duros de andar por los pasillos de los juzgados de Madrid. Pero, de repente, al torcer una curva después de una hora de subida entre agradables sombras de pinos, te encuentras con esto:
Supongo que el que tuvo la suerte (o desgracia) de encargarse de la edificación de la dichosa batería allá por los años '20 del S. XX dijo: "se vais a acordar de mí, joputas" y decidió utilizar sus conocimientos de arquitectura antigua para darle "vidilla" al menos, a la entrada. Y es que lo de las serpientes da mucho juego...
Ahora ya venía lo interesante, las visitas a los pozos.

Entrada del Pozo nº 2 de Cenizas

Vagoneta de transporte de explosivos del Pozo nº 2 de Cenizas

Maquinaria de los cañones del Pozo nº 2 de Cenizas

Almacén para munición
Todo esto que veis tan bien iluminado, en realidad estaba oscuro como la boca del lobo, nos alumbrábamos con linterna y si las fotos salen así es gracias al potente flash de la cámara de Manifacero. Había que llevar un cuidado extremo, porque toda la maquinaria va sobre raíles, que están súpermegaengrasados y listos para su utilización en el caso de que se necesitaran.
Salimos del pozo y nos metimos por el resto de las instalaciones, encontrándonos simpáticas amiguitas:
E instrucciones de disparo:
Lo interesante de la Batería de Cenizas es que las edificaciones se encuentra "camufladas" a ras de tierra y desde arriba debe dar el aspecto de que no hay más que árboles y dos enormes cañones:
Ahora, lo que impresiona hasta más no poder es encontrarte con los cañones, hay dos así:
Después de lo agradable de la visita, decidimos marcharnos a tomarnos un baño y comer.
Pero lo contaré mañana, que bastante rollo he soltado ya hoy.
Via FeedShow.com






