Date: Thu, 23 May 2013 21:12:44 +0200
Quote:
- VUELVE LA AMANTE
Raro, raro.
Text:
- <br/>Las parafilias se caracterizan por impulsos sexuales muy intensos y recurrentes, fantasías o comportamientos sexuales que implican objetos, actividades o situaciones poco habituales. Crean en quien la padece un deterioro social, laboral o emocional importante y sobre todo crea un malestar significativo en la persona, que tiene la sensación de no poder controlar en ningún caso su parafilia, sintiéndose vendido a ella, y necesitándola para poder excitarse y mantener relaciones sexuales.<br/><br/>No voy a hablar de ellas porque realmente son muy desagradables, de lo peorcito de la depravación y enfermedad mental humana, pero me ha parecido que podría ser cuanto menos curioso hablar de sus primas pequeñas, aquellas filias no consideradas como trastorno: preferencias sexuales raras, no tanto por su falta de prevalencia, sino por su poca relación, en verdad, con los recursos físicos y mentales humanos.<br/><br/>Estas filias sexuales pueden llegar a ser extrañas, incluso incomprensibles para muchos de nosotros, sin embargo no tienen nada de distorsión mental, aunque alguno pueda tener la tentación de pensar que así es. Y si no juzgad vosotros mismos:<br/><br/>- La urofilia es probablemente la más extendida de ellas, existiendo una verdadera industria alrededor de ella. En el pornopor ejemplo, las llamadas golden movies tienen sus actores estrella, directores fetiche y productoras íntegramente dedicadas a este subgénero erótico. Los hombres suelen sentir especial placer en orinarse encima, a ser posible con una buena erección, para llegar cuanto más cerca del rostro y de la boca, mejor. En las mujeres, el comportamiento más raro es solicitar que el hombre orine en ella, pero no encima, sino dentro (por diós, ni se os ocurra hacer el experimento sin un preservativo puesto.) Dejo a vuestra imaginación el saber en qué consiste la coprofilia, porque a mí no me resulta nada agradable hablar de ella.<br/><br/>- En la electrofilia, la excitación consiste en estimularse vía electrodos e impulos eléctricos la polla hasta llegar al orgasmo. Existen foros de electrófilos, páginas web o blogs en donde se intercambian potencias, tipos de aparatitos, se aconsejan acerca de si ponérselo en el pene o en los testículos, se relatan experiencias para saber hasta cuánto son capaces de llegar en potencia eléctrica sin achichararse la polla, vamos, que si tu marido te pide que compres el aparatito ese de la tele para perder barriga, no te fíes.<br/><br/>- Todo un grupo social tienen montado los fetichistas de las deportivas. No, no es que les guste mirar a Kurnikova jugando el tenis, es que su gran excitación sexual la provoca las zapatillas deportivas cuanto más sudadas, grandes y sucias mejor. Suelen intercambiarse videos en que se corren sobre sus zapatillas, las huelen profundamente para excitarse o, increíble, se las follan. Todo esto acompañado de una estética muy Skate: su carta de presentación suele ser ellos, sus zapatillas deportivas y su skateboard.<br/><br/>- La asfixia erótica es una de las pocas filias sexuales mayoritariamente femenina. La mujer intensifica el orgasmo tapándose la nariz y la boca para no poder inspirar, provocando un orgasmo cercano a la inconsciencia, una sensación parecida al desmayo por placer. En pareja los juegos consisten en taponar las vías respiratorias a la mujer en el momento en que se siente va a correrse, generalmente con la mano. Pocas veces se utiliza la bolsa en la cabeza o la cuerda que nos representan algunas películas, porque es especialmente peligroso. Si sentís curiosidad, intentadlo siempre a solas y únicamente con vuestras manos, porque así controláis perfectamente cuando la falta de respiración puede llegar a ser problemática (el reflejo os hará apartar la mano, igual que cuando jugábamos a a ver quién aguanta más sin respirar.) Tengo una amiga que padece esta filia y dice que es la bomba, aunque a mí la verdad, no me ha dado nunca por probar.<br/><br/>- Otra filia básicamente femenina es aquella en que la mujer se excita esencialmente escuchando obscenidades: no consisite en que tu pareja te diga cosas como te voy a follar, puta, sino en obscenidades mucho más subidas de tono, con insultos descontrolados, repetitivos y constantes. Puede ir unida o no a cierta violencia durante la relación sexual, pero lo habitual es que la mujer solicite los insultos y las obscenidades en una situación sexual más bien romántica, tranquila, en un misionero por ejemplo. Sus parejas a veces rondan foros sexuales pidiendo consejo y palabros nuevos.<br/><br/>- Por último, la más aceptada de todas y para mí sin embargo sigue siendo la más rarita, es el bondage: una especie de mezcla entre sadomasoquismo light y juego de roles en donde una parte es el amo y la otra el esclavo. Tiene unas normas muy estrictas que no se pueden romper, y llega al punto de traspasar la barrera de lo meramente sexual para convertirse en un estilo de vida. Así, quien tiene una relación de este tipo puede verbalizar en el trabajo a su jefe que no puede quedarse hasta más tarde ese día porque su amo se lo impide (esto lo he vivido yo.) En la cama el esclavo está absolutamente plegado a los deseos de su amo. La estética de cueros, correas y cadenas suele estar presente pero en menor medida que en el sadomaso. Es un jueguecito sin más pero quienes lo practican se lo toman muy en serio. No es extraño encontrarse incluso en páginas de contactos a amos buscando esclavos o a esclavos buscando amos que los sometan.<br/><br/>En fin, sólo quería daros una visión curiosa de cómo cada uno tiene sus preferencias, y que son todas completamente respetables, lo que no quiere decir que no sean en algunos caso, cuanto menos, chocantes.<br/>
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